
Tras recorrer 18.000 kilómetros por Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, el Sumo Pontífice cerró este jueves su visita apostólica exigiendo una distribución justa de la riqueza. El periplo, marcado por tensiones dialécticas con el presidente estadounidense Donald Trump, reafirmó la misión del Papa de priorizar la dignidad humana frente a los intereses de los «poderes prepotentes».
El papa León XIV puso fin este jueves 23 de abril a una de las giras más complejas y simbólicas de su pontificado. Durante 11 días, el obispo de Roma recorrió cuatro naciones africanas para llevar un mensaje de libertad y justicia social, en un contexto de agitación política internacional y críticas directas provenientes de la Casa Blanca.
Denuncia contra la desigualdad y el autoritarismo
En Guinea Ecuatorial y Camerún, países bajo regímenes de larga data, el Papa no evitó los temas sensibles. Desde Mongomo, instó a las autoridades a trabajar por el bien común y no por beneficios particulares.
Paradoja petrolera: En Guinea, pese a la alta renta per cápita, León XIV recordó que más de la mitad de la población sigue sumida en la pobreza, instando a que los recursos naturales sean «una bendición para todos» y no solo para unos pocos privilegiados.
Corrupción en Angola: Ante una multitud de 100.000 fieles en Luanda, el Pontífice denunció la «lacra de la corrupción» y el malgasto de recursos en una nación rica en diamantes y petróleo pero fracturada por la desigualdad.
Crítica a la «lógica extractiva»
Uno de los momentos más contundentes del viaje ocurrió en su discurso a las autoridades angoleñas, donde León XIV condenó la «lógica extractiva» de intereses extranjeros. “¡Cuánto sufrimiento y cuántas catástrofes sociales trae consigo el acaparamiento de riquezas por intereses prepotentes!”, exclamó, señalando directamente a quienes continúan «saqueando» el continente africano bajo la bandera del lucro.
Firmeza ante los ataques de Donald Trump
El viaje comenzó bajo la sombra de las descalificaciones del presidente de EE. UU., Donald Trump, quien calificó al Papa de «débil» en política exterior. La respuesta de Robert Prevost (León XIV) fue serena pero tajante:
Sin temor: En el vuelo de ida, aseguró a la prensa que no teme a la administración Trump y que su voz responde al mandato del Evangelio, no a agendas políticas.
Enfoque pastoral: Durante el viaje, aclaró que sus discursos no eran réplicas al mandatario estadounidense, sino una misión de paz independiente de las tensiones en Washington.
Esperanza en tierra de santos
La gira también tuvo momentos de profunda espiritualidad en Argelia, donde el Papa visitó los lugares de San Agustín en Annaba. Allí, recordó que un futuro de concordia es posible si se basa en la salvaguarda de la dignidad de los más pobres, los reclusos y las familias en dificultad.
Se espera que este jueves, en la tradicional rueda de prensa a bordo del avión papal de regreso a Roma, León XIV ofrezca un balance final sobre este histórico encuentro con el continente africano y profundice en el estado de las relaciones con el gobierno de su país de origen.
Diariorepublica.com






