
La gira por Colombia, Ecuador y Perú busca reforzar la cooperación en seguridad, comercio y lucha contra el narcotráfico con Gobiernos aliados.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizará una gira oficial por Colombia, Ecuador y Perú entre el 8 y el 10 de septiembre. El viaje se produce en un momento en que la cooperación de Washington con Latinoamérica se intensifica, coincidiendo con el ascenso de Gobiernos alineados ideológicamente con la administración del presidente Donald Trump. Durante su recorrido, el diplomático sostendrá encuentros de alto nivel para abordar la seguridad regional, el comercio bilateral y el apoyo ante contingencias.
Reuniones clave y agenda bilateral
Según informó el Departamento de Estado, la agenda priorizará el respaldo estadounidense a la recuperación de Colombia tras el sismo del 10 de agosto, la lucha contra el narcoterrorismo y el impulso comercial. Fuentes locales señalan que Rubio se reunirá en Barranquilla con el presidente colombiano, Abelardo De La Espriella. Asimismo, el viaje representará el primer contacto formal de la diplomacia estadounidense con la mandataria peruana, Keiko Fujimori, tras asumir el cargo a finales de julio. La gira incluye también una reunión en Quito con el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, marcando la segunda visita de Rubio a ese país en un año.
Seguridad y combate al crimen organizado
El eje central de la gira será la consolidación de alianzas operativas frente al crimen transnacional. Colombia anunció recientemente su adhesión a la Coalición Contra los Cárteles de las Américas, iniciativa promovida por Washington para coordinar esfuerzos militares en la región. En ese contexto, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, confirmó que el Gobierno colombiano autorizó operaciones conjuntas en su territorio. Este paso sigue a la previa visita a Bogotá del comandante del Comando Sur, Francis Donovan, a finales de agosto, consolidando un esquema defensivo común.
Cooperación reforzada con Ecuador y Perú
En Ecuador, la presencia de Rubio ratificará el trabajo conjunto que Quito y Washington han desarrollado mediante operaciones antinarcóticos coordinadas en territorio andino. Por su parte, la inclusión de Perú en el itinerario busca estrechar lazos con el nuevo Ejecutivo conservador en materia de estabilidad regional y crecimiento económico. Con este despliegue diplomático, la Casa Blanca aspira a estructurar un frente continental coordinado ante las amenazas a la seguridad hemisférica.
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