
La sorpresiva decisión del presidente Donald Trump de respaldar a Delcy Rodríguez como figura de transición en Venezuela, relegando a la líder opositora María Corina Machado, responde a una evaluación clasificada de la CIA que prioriza la estabilidad inmediata sobre el cambio político radical. Así lo revelaron este martes informes de The Wall Street Journal y The New York Times, citando fuentes de alto nivel en la administración estadounidense.
El factor estabilidad: La evaluación de la CIA
Según los reportes, la Agencia Central de Inteligencia presentó a Trump un análisis detallado donde se concluye que los cuadros leales al chavismo son los «mejor posicionados» para evitar un vacío de poder tras la captura de Nicolás Maduro.
Control territorial: La inteligencia estadounidense determinó que Rodríguez y la cúpula militar retienen el control operativo de las fuerzas de seguridad, mientras que la oposición carece actualmente de la estructura para gobernar sin riesgo de una guerra civil.
Riesgo de caos: El informe advierte que un ascenso inmediato de Machado o Edmundo González podría enfrentar resistencia violenta de grupos armados y redes de economía informal, desestabilizando la región.
La doctrina de Marco Rubio: Evitar un «nuevo Irak»
El secretario de Estado, Marco Rubio, habría desempeñado un papel crucial en esta estrategia. El jefe de la diplomacia argumentó que respaldar a la oposición en este instante exigiría una presencia militar estadounidense «robusta y prolongada» para sostener el nuevo gobierno, algo que Trump desea evitar a toda costa.
Rubio defendió que trabajar con figuras pragmáticas del régimen interino permite a EE. UU. ejercer presión mediante el control del petróleo sin necesidad de una ocupación a gran escala. Esta postura ha generado una fractura visible con congresistas de Florida, como Mario Díaz-Balart, quienes han tenido que reafirmar públicamente su apoyo a Machado pese a la dirección tomada por la Casa Blanca.
Contexto judicial en Nueva York
Mientras en Washington se redefine el tablero político, en Nueva York avanza el proceso contra los detenidos el pasado 3 de enero. Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecieron este lunes 5 ante un tribunal federal de Manhattan para escuchar los cargos por narcoterrorismo, conspiración y corrupción.
Ambos se declararon «no culpables» en una audiencia preliminar.
Permanecen bajo custodia federal mientras sus abogados cuestionan la legalidad del traslado desde Caracas.
El giro pragmático de Trump sugiere que, para Washington, la prioridad actual es garantizar el flujo de crudo y el orden público bajo el mando de Rodríguez, utilizando la permanencia de Maduro en prisión como principal moneda de cambio en las negociaciones de «transición suave» que se llevan a cabo bajo cuerdas.
Diariorepublica.com



