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Ante la llegada de un frente invernal con acumulaciones de hasta 30 centímetros de nieve y temperaturas gélidas, el estado de Nueva York despliega un operativo masivo de emergencia que incluye a miles de operarios, maquinaria pesada y la activación de protocolos de refugio para proteger a la población vulnerable.
El estado de Nueva York ha entrado en fase de alerta máxima tras la declaración del estado de emergencia por parte de la gobernadora Kathy Hochul. Esta medida responde a los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional, que anticipan condiciones climáticas severas para el oeste y norte del territorio. Las autoridades buscan anticiparse a los efectos de una tormenta que promete paralizar la movilidad y poner a prueba la infraestructura de servicios básicos durante las próximas 48 horas.
Pronóstico meteorológico y zonas de mayor impacto
Según las estimaciones oficiales, se espera que las zonas del oeste del estado reciban entre 5 y 15 centímetros de nieve entre el miércoles y el jueves. No obstante, la situación es más crítica en las regiones del norte, donde las acumulaciones podrían alcanzar los 30 centímetros. Este fenómeno vendrá acompañado de un descenso brusco de las temperaturas, lo que eleva el riesgo de formación de placas de hielo en las carreteras y fallos estructurales por congelación.
Despliegue de recursos y vigilancia estatal
Para enfrentar la contingencia, el Centro de Vigilancia Estatal (State Watch Center) opera de forma ininterrumpida las 24 horas del día. Este organismo coordina los esfuerzos de la División de Seguridad Nacional y Servicios de Emergencia, asegurando que los depósitos estatales cuenten con el suministro necesario para una respuesta inmediata. El Departamento de Transporte ha movilizado a 3.692 operarios y supervisores, apoyados por una flota impresionante que incluye 1.614 camiones quitanieves de gran tamaño y 35 máquinas sopladoras.
Por su parte, la Thruway Authority ha reforzado la seguridad en las autopistas interestatales con 685 operadores y más de 114.000 toneladas de sal listas para ser esparcidas. La comunicación con el ciudadano se mantiene activa mediante aplicaciones móviles y redes sociales, herramientas clave para informar sobre cierres de rutas en tiempo real.
Recomendaciones de seguridad y salud pública
La gobernadora Kathy Hochul ha sido enfática al solicitar a los residentes que limiten sus desplazamientos a lo estrictamente necesario. Las autoridades sanitarias advierten sobre los peligros de la hipotermia y la congelación, recomendando el uso de vestimenta por capas y la revisión de sistemas de calefacción. Se hace especial hincapié en el uso responsable de generadores eléctricos para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono.
En el ámbito energético, el Departamento de Servicios Públicos ha confirmado que 5.500 trabajadores de compañías eléctricas están en alerta para reparar posibles cortes de suministro causados por el peso de la nieve o la caída de árboles.
Protección a poblaciones vulnerables
Una de las medidas más relevantes es la activación automática del Código Azul. Este protocolo legal se pone en marcha cuando la sensación térmica desciende de los 0°C, obligando a los distritos locales a garantizar refugio y extender los horarios de atención para personas en situación de calle. Con esta acción, el estado busca minimizar las fatalidades relacionadas con la exposición prolongada al frío extremo durante el pico de la tormenta.
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