

Antonio Denarium, mandatario regional electo del estado brasilero de Roraima, fronterizo con Venezuela, había dicho en campaña que aplicará medidas como la presentación obligatoria de pasaporte, antecedentes penales y tarjeta de vacunación. Su primer y más importante paso, ganar la elección, ya se ha consumado.
No obstante, el propio Jair Bolsonaro, quien ha manifestado públicamente que el estado de Roraima, por donde ingresan diariamente unos 700 venezolanos, no tiene la capacidad para recibir y atender esa cantidad de refugiados, negó que fuera a cerrar la frontera y dijo que buscaría soluciones para atender a los inmigrantes con la Organización de las Naciones Unidas.
“Tenemos que buscar maneras, quizás junto a la ONU, de hacer allí (en la frontera) campos de refugiados, para buscar solución al caso. Roraima no soporta la cantidad de venezolanos que han entrado allí, pero el gobierno no puede dar la espalda a Venezuela”, señaló.
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