
Durante su estancia en Luanda, el Pontífice denunció la explotación de los recursos naturales en África y lanzó un firme llamado a los líderes políticos para que abandonen las promesas vacías y prioricen el bienestar real de sus pueblos.
En una de sus intervenciones más contundentes desde el inicio de su pontificado, el Papa León denunció este sábado en Angola las estructuras de poder que continúan utilizando al continente africano como un simple almacén de riqueza. Ante una audiencia que incluía al presidente João Lourenço y altos funcionarios del Estado, el Pontífice cuestionó la gestión de los recursos naturales en una nación rica en petróleo y diamantes, donde la bonanza macroeconómica a menudo no se traduce en bienestar social.
Crítica a la explotación y al sufrimiento humano
«Con demasiada frecuencia, muchos han mirado estas tierras únicamente con la intención de tomar», declaró León, subrayando que la lógica del extractivismo ha dejado una estela devastadora de desigualdad, desastres medioambientales y sufrimiento humano. El Papa instó a reflexionar sobre cómo sectores privilegiados acumulan fortunas mientras ofrecen a la población «falsas alegrías», una situación que catalogó como una nueva forma de esclavitud moderna.
Una voz firme ante los retos globales
Esta visita constituye la tercera parada de una ambiciosa gira por cuatro naciones africanas, un recorrido en el que el Papa ha decidido abandonar la prudencia inicial de su pontificado para adoptar una postura más directa frente a los conflictos internacionales y la injusticia sistémica.
En días recientes, León aclaró a los medios de comunicación que su discurso crítico no está diseñado para atacar a figuras políticas específicas, como se especuló anteriormente en relación con el contexto político estadounidense, sino que se trata de un llamado universal a la ética en la gobernanza y la responsabilidad frente a los más vulnerables.
Una gira histórica
El despliegue logístico del Pontífice en esta travesía es uno de los más exigentes de la historia reciente de la Iglesia: diez días de intensa agenda, once ciudades visitadas y un recorrido cercano a los 18 mil kilómetros. Con este mensaje en Luanda, el Papa León reafirma su compromiso de elevar la voz en los lugares donde la pobreza y la desigualdad desafían la dignidad humana, instando a los líderes africanos a construir sociedades fundamentadas en la justicia social y no en la acumulación de capital a costa del entorno.
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