
Rafael Quero Silva, acusado de dirigir la represión en Barquisimeto en 2013, enfrenta una demanda civil bajo la Ley de Protección de Víctimas de la Tortura (TVPA), mientras su estatus migratorio en Miami amenaza con interrumpir el proceso judicial.
El sistema judicial de los Estados Unidos se ha convertido en el nuevo escenario de rendición de cuentas para las violaciones de derechos humanos cometidas en Venezuela. Rafael Quero Silva, exmilitar venezolano, se encuentra actualmente en el centro de un litigio federal tras ser señalado por presuntas torturas durante las protestas antigubernamentales de 2013.
Detenido en un centro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Miami, Quero Silva intenta obtener asilo político para permanecer en suelo estadounidense. Sin embargo, su situación migratoria corre en paralelo a una demanda civil interpuesta por cinco ciudadanos venezolanos que buscan justicia y reparación.
El alcance de la TVPA: Justicia más allá de las fronteras
La demanda se fundamenta en la Ley de Protección de Víctimas de la Tortura (TVPA) de 1991. Este instrumento legal permite que tribunales estadounidenses procesen casos de tortura ocurridos en el extranjero, siempre que el acusado se encuentre en territorio de EE. UU.
Las víctimas, representadas internacionalmente por la organización Guernica 37, sostienen que Quero Silva lideró operaciones de represión en Barquisimeto. La defensa de los demandantes argumenta la necesidad de este juicio en el exterior debido a que, según expresaron, «no existe un recurso alternativo adecuado en Venezuela» para procesar estos crímenes.
El dilema de la deportación
Uno de los puntos de mayor tensión en el caso es la posibilidad de que el exmilitar sea deportado a Venezuela antes de que el tribunal emita una sentencia. Este escenario genera incertidumbre sobre si el proceso civil puede concluirse en ausencia del acusado y si las autoridades norteamericanas priorizarán la medida migratoria sobre la acción judicial.
«Legalmente no hay ninguna obligación por parte de las autoridades norteamericanas de parar (la deportación)», advirtió Almudena Bernabeu, reconocida jurista de derechos humanos, señalando el vacío que podría quedar en la búsqueda de responsabilidades.
Cifras y claves del caso:
5 Demandantes: Ciudadanos que denuncian haber sido víctimas directas de tortura bajo el mando de Quero Silva.
Marco Legal: Ley TVPA de 1991 (reparación civil por crímenes internacionales).
Contexto Político: El caso se desarrolla en un clima de alta tensión diplomática entre Washington y Caracas, lo que influye directamente en las decisiones de extradición o asilo.
Lo que sigue: La justicia estadounidense deberá decidir en las próximas semanas sobre la solicitud de asilo de Quero Silva. Mientras tanto, el proceso civil avanza en una carrera contra el tiempo para garantizar que las víctimas obtengan la reparación exigida antes de que el acusado salga de la jurisdicción norteamericana.
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