
La historiadora Laurence des Cars deja la presidencia del museo parisino tras la presión política y mediática derivada del millonario hurto ocurrido en octubre de 2025.
La historiadora del arte Laurence des Cars ha dejado oficialmente la presidencia del Museo del Louvre, en París, luego de que el Gobierno francés aceptara su renuncia. La dimisión se produce como consecuencia directa del escándalo provocado por el robo de joyas reales e imperiales ocurrido en octubre de 2025, un suceso que vulneró la seguridad de la institución cultural más visitada del mundo.
Según informó la agencia AFP, la salida de la curadora de 59 años fue presentada como un “acto de responsabilidad”. El anuncio pone fin a meses de intensa presión por parte de sectores políticos, sindicatos y medios de comunicación, sellando el destino de des Cars cuando aún le restaban seis meses para concluir su primer mandato al frente de la pinacoteca.
Un giro inesperado en la gestión
Esta dimisión marca un quiebre abrupto en la trayectoria de la funcionaria. Apenas un año antes, el 28 de enero de 2025, des Cars protagonizaba junto al presidente Emmanuel Macron el lanzamiento del proyecto “Nuevo Renacimiento del Louvre”. Esta ambiciosa iniciativa buscaba una transformación arquitectónica y museográfica integral para modernizar el recinto.
Resulta paradójico que, durante su gestión, la directora advirtiera públicamente sobre el deterioro estructural del edificio y la urgencia de reforzar los protocolos de vigilancia. Sin embargo, fue precisamente una falla crítica en los sistemas de protección lo que precipitó su salida definitiva del cargo.
El robo que conmocionó a Francia
El evento detonante ocurrió el 19 de octubre de 2025. Un grupo de delincuentes logró ingresar al Museo del Louvre tras romper una puerta ventana, una maniobra ejecutada con una facilidad que dejó atónitos a los expertos internacionales en seguridad. Durante la incursión, los ladrones sustrajeron piezas de incalculable valor histórico pertenecientes a princesas, reinas y emperatrices francesas, joyas que hasta la fecha permanecen desaparecidas.
La difusión mundial de las imágenes de las cámaras de vigilancia, donde se observa la sencillez con la que los intrusos accedieron a las galerías, desató un escándalo nacional. El caso derivó en una investigación administrativa por parte del Senado francés, donde des Cars enfrentó duros cuestionamientos por la falta de medidas preventivas.
Cuestionamientos a la prevención
Durante las comparecencias parlamentarias, la situación de la directora se agravó al revelarse la existencia de auditorías internas previas. Dichos informes, realizados años antes del incidente, ya advertían sobre riesgos concretos de robo bajo modalidades similares a la ocurrida en octubre.
Las críticas internas señalan que estas advertencias no habrían sido revisadas ni ejecutadas por la dirección, lo que debilitó la posición de des Cars frente a la opinión pública y las autoridades. Con su salida, el Museo del Louvre inicia una etapa de incertidumbre institucional mientras continúa la búsqueda de las piezas del tesoro real.
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