
Moscú y Pekín denuncian en la ONU la violación del derecho internacional y demandan el fin de las acciones militares en Caracas.
Rusia y China alzaron sus voces en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) para condenar de manera enérgica la reciente «agresión armada» perpetrada por Estados Unidos contra Venezuela, exigiendo la inmediata liberación del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, detenidos durante un operativo militar en Caracas.
La reunión de emergencia del Consejo de Seguridad se centró en la escalada de la crisis venezolana tras la operación estadounidense, calificada por Moscú y Pekín como una «salvaje violación» de la soberanía y el derecho internacional. Los representantes diplomáticos de ambas potencias demandaron el cese inmediato de todas las acciones militares de Washington en la capital venezolana.
Denuncia de violación al derecho internacional
Durante sus intervenciones, los diplomáticos rusos y chinos coincidieron en señalar que la intervención militar estadounidense es incompatible con los principios fundamentales establecidos en la Carta de Naciones Unidas. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China, en un comunicado previo a la reunión, ya había expresado su «grave preocupación» por la detención forzosa y deportación de los líderes venezolanos, insistiendo en que estas acciones representan una transgresión clara de las normas que rigen las relaciones entre Estados.
Pekín ha sido particularmente enfático en su llamado, solicitando a Washington que detenga toda acción dirigida a subvertir el gobierno de Venezuela y que, en su lugar, se comprometa a resolver la situación exclusivamente a través del diálogo y la negociación pacífica. La nota de la Cancillería china demandó la «inmediata liberación del presidente Maduro y su esposa», al tiempo que exigía garantías sobre la integridad y la seguridad personal de ambos.
Llamado a la vía diplomática y negociada
La postura conjunta de Rusia y China subraya el rechazo a la unilateralidad y la coerción armada en la política internacional. Ambos países sostienen que la crisis venezolana debe ser resuelta por los propios venezolanos, sin injerencias externas que desestabilicen aún más la región.
El representante de Rusia ante el Consejo de Seguridad destacó la importancia de restaurar la legalidad y el orden constitucional en Venezuela, rechazando cualquier intento de cambio de régimen por la fuerza. La alineación de Moscú y Pekín busca movilizar a la comunidad internacional para presionar a Estados Unidos a reconsiderar sus acciones y apegarse a los principios de no intervención y respeto a la soberanía.
Con esta acción coordinada en el foro multilateral más importante, Rusia y China reafirman su compromiso con un orden mundial basado en el derecho internacional, enviando un mensaje claro sobre las consecuencias que podría acarrear esta «agresión armada» para la estabilidad global. La crisis venezolana continúa escalando, y la presión diplomática internacional se intensifica en busca de una solución que evite un conflicto mayor.
www.diariorepublica.com



