
Cole Tomas Allen, un maestro de California de 31 años, enfrenta cargos por ataque armado tras ser interceptado con múltiples armas en el hotel Hilton de Washington, en un evento que contaba con la presencia del presidente Donald Trump.
Este lunes, Cole Tomas Allen comparecerá ante una corte federal en la capital estadounidense para enfrentar cargos de gravedad, tras el frustrado ataque perpetrado durante la tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. Allen, quien fue reducido por agentes de seguridad el pasado sábado, deberá responder por delitos que incluyen ataque armado contra un agente federal y el uso de armas de fuego para la comisión de un crimen violento.
El incidente tuvo lugar en el hotel Hilton, donde se encontraban congregadas más de 2.500 personalidades, incluyendo al presidente Donald Trump, al vicepresidente J.D. Vance y a miembros del gabinete ejecutivo. El sospechoso logró superar un primer filtro de seguridad antes de ser interceptado a pocos metros del salón principal.
Perfil del acusado y posibles móviles
Cole Tomas Allen, residente de Torrance, California, posee un perfil profesional y académico destacado. Graduado del Instituto Tecnológico de California (Caltech) en 2017 y con un máster en Ciencias de la Computación, se desempeñaba como docente y desarrollador de videojuegos.
Aunque el presidente Trump ha vinculado el suceso a un presunto «odio anticristiano», las autoridades mantienen bajo análisis un manifiesto que el sospechoso habría enviado a sus familiares antes del ataque. En dicho documento, Allen expresaba críticas profundas hacia la administración actual e intenciones de atentar contra figuras gubernamentales. Las investigaciones preliminares, lideradas por el secretario de Justicia en funciones, Todd Blanche, sugieren que el acusado actuó de forma individual.
Un traslado planificado
Los reportes de inteligencia indican que Allen realizó un viaje por tierra desde la costa oeste, utilizando trenes y autobuses con escalas en ciudades como Chicago para llegar a Washington. Al momento de su captura, portaba un arsenal compuesto por una escopeta, una pistola y un arma blanca.
El caso ha evocado comparaciones históricas con el atentado de John Hinckley Jr. contra Ronald Reagan en 1981, ocurrido en las inmediaciones del mismo hotel. Tras ser sometido a evaluaciones de salud mental bajo custodia policial, el proceso judicial contra Allen inicia hoy bajo una estricta vigilancia mediática y de seguridad nacional.
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