
Tras romperse el alto el fuego y registrarse bombardeos recíprocos en Oriente Medio, el mandatario estadounidense asegura que la ofensiva militar continuará «esta misma noche» y anticipa la toma de la estratégica terminal de la isla de Jarg para asumir el control total del crudo iraní.
La crisis geopolítica global ha alcanzado su punto más crítico. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció de forma contundente este jueves 11 de junio que las fuerzas militares de su país lanzarán una nueva oleada de ataques masivos contra la República Islámica de Irán «esta misma noche». Asimismo, el mandatario advirtió que Washington planea tomar el control de la infraestructura energética iraní, trazando un paralelismo directo con la estrategia ejecutada recientemente en Venezuela.
A través de su plataforma Truth Social, el líder republicano aseguró que el potencial militar de Teherán ha quedado severamente mermado tras las recientes incursiones:
“Estados Unidos atacará a Irán esta noche con gran dureza (¡su Marina, Fuerza Aérea, radares, defensa antiaérea y todas las demás formas de defensa, junto con la mayor parte de su capacidad ofensiva, han desaparecido!)”.
El «modelo venezolano» como objetivo en el golfo Pérsico
Más allá del despliegue bélico, Trump desveló que el objetivo estratégico de la Casa Blanca a medio plazo es financiero y energético. Detalló que, «en un futuro no muy lejano», las tropas estadounidenses tomarán la isla de Jarg —el centro neurálgico que alberga la terminal de exportación petrolera más importante de Irán— junto a otros puntos clave de su infraestructura de hidrocarburos.
El mandatario justificó esta visión comparándola con la intervención en Caracas. “Asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas, tal como hemos hecho con Venezuela, lo cual está resultando magnífico tanto para Venezuela como para EE. UU.”, afirmó Trump. Cabe recordar que, tras ordenar Washington la captura del expresidente Nicolás Maduro, el gobierno estadounidense pasó a tutelar la comercialización del crudo venezolano en coordinación con las nuevas autoridades de la capital suramericana.
Escalada total y fin de la tregua
Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de máxima hostilidad. La noche del miércoles 10 de junio, EE. UU. bombardeó territorio iraní por segundo día consecutivo. La respuesta de Teherán no se hizo esperar: lanzó ataques de represalia contra bases militares estadounidenses ubicadas en Kuwait, Jordania y Baréin, y procedió al bloqueo total del estrecho de Ormuz, la vía fluvial más estratégica del mundo para el tránsito global de petróleo.
Esta preocupante situación militar representa el peor escenario desde que se firmó el alto el fuego el pasado 8 de abril. Las conversaciones de paz que se mantenían vigentes quedaron completamente estancadas debido a la imposibilidad de alcanzar acuerdos en las condiciones finales. Al respecto, Trump ya había advertido a principios de semana que Irán «había tardado demasiado en negociar» y que ahora debía asumir el coste de su indecisión.
Por su parte, el gobierno de Irán declaró formalmente este jueves que las agresiones de Washington «han dejado sin efecto en la práctica el alto el fuego», responsabilizando directamente a la Casa Blanca por las «peligrosas consecuencias» que este conflicto a gran escala pueda desencadenar en la región y en los mercados internacionales.
Dirección de Comunicaciones de la Casa Blanca Contacto de Prensa Internacional






