
El presidente sostiene que la frontera terrestre es el principal punto de entrada de estupefacientes pese a los avances en la vigilancia marítima.
Durante un acto oficial en la Casa Blanca con motivo del Día de la Madre, el presidente Donald Trump reafirmó su postura crítica respecto a la seguridad en la frontera sur. En su intervención ante los medios y asistentes, el mandatario estadounidense no dudó en señalar que, bajo su análisis de inteligencia, las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico mantienen un dominio efectivo sobre el territorio mexicano, lo que facilita el flujo constante de sustancias ilícitas hacia el norte.
Éxitos operativos en la vigilancia de rutas marítimas
El discurso del presidente comenzó destacando lo que considera uno de los mayores triunfos de su actual política de seguridad nacional: la drástica reducción del tráfico de drogas por vía marítima. Según los datos presentados por Trump, su administración ha logrado interceptar y disminuir estas operaciones en un 97 %, gracias al despliegue masivo de activos de la Guardia Costera y tecnología de vigilancia avanzada en las costas. Este avance, según explicó, ha neutralizado gran parte de las rutas tradicionales del Caribe y el Pacífico.
No obstante, esta victoria en el ámbito naval fue utilizada por el presidente para subrayar un problema persistente que afecta a la seguridad interna. Trump argumentó que, al cerrarse las vías de comunicación oceánicas, la presión sobre la frontera terrestre ha aumentado significativamente, convirtiendo el límite con México en el conducto prioritario de las redes de narcotráfico para introducir fentanilo en las ciudades estadounidenses.
La soberanía y el control del país vecino
Al abordar la relación bilateral, el tono del presidente fue tajante. Trump insistió en que los carteles gobiernan México, una afirmación con la que busca presionar a las autoridades del país vecino para que tomen medidas más contundentes. Para el mandatario, la porosidad de la frontera no es solo un problema de recursos, sino una consecuencia directa del control que estos grupos ejercen sobre amplias zonas del estado mexicano, desafiando la seguridad regional.
Estrategia de seguridad y cooperación internacional
Esta declaración refuerza la narrativa de la actual administración sobre la necesidad de blindar la frontera terrestre. Al señalar que la droga sigue llegando por tierra, Trump busca validar el uso de nuevas tecnologías y una mayor presencia militar en la zona. La postura del presidente subraya que, mientras el control territorial en México no cambie, Estados Unidos continuará priorizando la defensa de su propia frontera como medida de protección sanitaria y de seguridad pública.
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