
El mandatario estadounidense confirmó el movimiento de una gran flotilla naval mientras se atribuye la detención de cientos de ejecuciones de manifestantes por parte del régimen de Teherán.
En una escalada de la tensión en el Medio Oriente, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este jueves 22 de enero el desplazamiento de un contingente naval masivo hacia aguas cercanas a Irán. El anuncio se produce como una medida de presión directa ante la ola de violencia estatal contra los manifestantes que protestan en el país persa por la crisis económica.
«Tenemos muchos barcos dirigiéndose en esa dirección, por si acaso. Tenemos una gran flotilla yendo hacia allá, y veremos qué sucede», declaró el mandatario a bordo del avión presidencial. Aunque Trump matizó que «preferiría que no pasara nada», fue enfático al señalar que Washington mantiene una vigilancia exhaustiva sobre los movimientos de Teherán.
El movimiento del USS Abraham Lincoln
Analistas navales y expertos en seguridad ya han comenzado a rastrear los movimientos que respaldan las palabras del presidente. Se reporta que el portaaviones de propulsión nuclear USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque han abandonado sus posiciones en el Mar de China Meridional, con una trayectoria que apunta hacia el Océano Índico para dar apoyo a las operaciones en la región del Golfo.
Presión diplomática y «freno» a las ejecuciones
Uno de los puntos más polémicos de la declaración de Trump fue su afirmación sobre la intervención directa de EE. UU. para evitar la aplicación de la pena de muerte a opositores iraníes:
Intervención directa: Trump aseguró haber detenido la ejecución de 837 individuos el pasado jueves mediante presiones diplomáticas y advertencias.
Advertencia sobre derechos humanos: El presidente denunció que en Irán «se están cometiendo muchos asesinatos» y advirtió que el uso de la fuerza militar sigue siendo una opción latente: «Quizás no tengamos que usarla [la flota], pero ellos saben lo que buscamos».
Incertidumbre sobre el futuro de Jamenei
A pesar de la retórica confrontativa, Trump evitó confirmar si el objetivo final de esta movilización es forzar la renuncia o el exilio del líder supremo, Ali Jamenei. «No quiero entrar en detalles», respondió ante la insistencia de los reporteros, limitándose a reiterar que la prioridad actual es el cese de la represión sistemática contra la población civil.
Esta demostración de fuerza naval coloca la relación entre Washington y Teherán en su punto más crítico del año 2026, mientras la comunidad internacional observa con cautela el avance de la flotilla estadounidense hacia una de las zonas más volátiles del planeta.
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