
Acompañado por líderes tecnológicos como Elon Musk y Tim Cook, el mandatario estadounidense inicia una agenda de alto nivel con Xi Jinping para abordar la disputa arancelaria, la seguridad en Taiwán y el conflicto en Irán.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arribó la noche de este miércoles 13 de mayo al Aeropuerto Internacional de Pekín, marcando el inicio de su segunda visita oficial al gigante asiático. El aterrizaje del Air Force One, ocurrido a las 7:50 p.m. (hora local), fue seguido en directo por más de dos millones de personas a través de la cadena estatal CCTV, subrayando la enorme expectativa global que rodea este encuentro.
Recepción oficial y delegación de alto perfil
El mandatario republicano fue recibido con honores militares y una guardia de honor encabezada por el vicepresidente chino, Han Zheng. Trump viaja con una comitiva estratégica que refleja las prioridades de su administración:
Gabinete: Destaca la presencia del secretario de Estado, Marco Rubio.
Gigantes Tecnológicos: Lo acompañan figuras clave del sector privado como Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) y Jensen Huang (Nvidia), sugiriendo que la competencia y cooperación tecnológica será un eje fundamental de las conversaciones.
Una agenda de «tregua» y desafíos
Durante los próximos dos días, Trump mantendrá reuniones bilaterales con su homólogo Xi Jinping en sedes emblemáticas como el Gran Palacio del Pueblo y Zhongnanhai. Los temas principales de la cumbre incluyen:
Economía y Comercio: Ambas potencias buscan consolidar la tregua arancelaria tras las consultas «constructivas» mantenidas previamente en Seúl por el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Trump ha insistido en que solicitará a Xi una mayor apertura del mercado chino para las empresas estadounidenses.
Seguridad Regional: La cuestión de Taiwán sigue siendo un punto de fricción. Mientras Pekín exige el cese de la venta de armas a la isla, Washington busca manejar la situación con cautela sin ceder en su política de apoyo.
Conflictos Internacionales: El presidente estadounidense pedirá la intervención de China para favorecer una desescalada en la guerra de Irán, dada la influencia de Pekín en Oriente Medio.
Contexto histórico
Este viaje ocurre nueve años después de la histórica visita de Trump en 2017. En esta ocasión, la Casa Blanca busca resolver disputas críticas sobre el acceso a tierras raras y la soberanía tecnológica, en un esfuerzo por estabilizar la relación entre las dos economías más grandes del mundo en un contexto de alta volatilidad global.
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