
La ciudad de Barquisimeto se prepara para vivir una de las manifestaciones de fe más multitudinarias del mundo. Este 14 de enero de 2026, la imagen de la Divina Pastora realizará su visita número 168 a la capital del estado Lara, partiendo desde su santuario en el pueblo de Santa Rosa. En esta ocasión, la procesión no solo será un acto de devoción religiosa, sino también una exaltación profunda de la identidad cultural larense, ya que la imagen lucirá un atuendo inédito que rompe con la tradición de las vestiduras de gala europea para abrazar las raíces de la región.
Un homenaje a las raíces del tamunangue
Por primera vez en la historia de esta centenaria festividad, la virgen dejará de lado su indumentaria de reina para vestir como una mujer tamunanguera. Este cambio simbólico busca estrechar el vínculo entre la fe mariana y las tradiciones folclóricas del estado Lara. El diseño y la confección de esta pieza única estuvieron a cargo de la Pastoral Inmaculada Concepción del municipio Morán, específicamente de El Tocuyo, ciudad conocida como la ciudad madre de Venezuela. La propuesta estética busca honrar a los bailadores y promeseros que, año tras año, rinden culto a través del Tamunangue o Sones de Negro.
Detalles del atuendo y simbología local
El conjunto que lucirá la imagen consta de una blusa y falda adornadas con bordados meticulosos que representan la biodiversidad y la economía del valle del río Tocuyo. Julio Rodríguez, director del Museo Arquidiocesano Divina Pastora, detalló que las piezas incluyen representaciones de cayenas y lirios, flores típicas de la zona, entrelazadas con sembradíos de caña de azúcar, motor agrícola fundamental de la región. Por su parte, la imagen del Niño Jesús también se integrará a esta temática vistiendo un liqui-liqui color caqui y calzando pequeñas alpargatas, el calzado tradicional del campo venezolano.
Historia y geografía grabadas en la capa
Uno de los elementos más llamativos de este nuevo atuendo se encuentra en la capa. En ella se ha bordado una pieza de incalculable valor histórico: el mapa más antiguo registrado de la ciudad, datado en el año 1579. En aquel entonces, el asentamiento era conocido como «El Toquio», y su representación cartográfica en el vestido de la virgen sirve como un recordatorio del origen de la civilización en el centro-occidente del país. Además, en un gesto de gran carga simbólica, el tradicional bastón de mando ha sido sustituido por un garrote de madera de vera tallado artesanalmente, símbolo de autoridad y herramienta esencial en los sones del Tamunangue.
Siete décadas de una coronación histórica
La procesión de 2026 tiene un matiz conmemorativo adicional, ya que se cumplen 70 años de la coronación canónica de la imagen de la Divina Pastora. Este evento, ocurrido en 1956, fue un hito para la feligresía larense al recibir una corona enviada directamente desde el Vaticano. La confluencia de este aniversario con el homenaje a la cultura popular refuerza el mensaje de unidad y patrimonio que la Arquidiócesis de Barquisimeto desea transmitir a los millones de peregrinos que se darán cita en la avenida Venezuela.
El museo como custodio de la fe
Los servidores del Museo Arquidiocesano del pueblo de Santa Rosa invitan a los fieles a visitar la exhibición permanente donde se resguardan los atuendos utilizados en años anteriores. Este espacio funciona como un archivo vivo de la devoción larense, custodiando coronas, accesorios y vestidos que han sido donados por diversas instituciones y familias como pago de promesas. La invitación se extiende a todos los visitantes para que, además de acompañar la imagen en su recorrido de más de siete kilómetros, conozcan el patrimonio histórico que sostiene esta tradición, la cual sigue evolucionando sin perder su esencia espiritual.
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