
Justo el día en que cumple 9 años, y tras 12 días del doble terremoto en La Guaira, los rescatistas intensifican la búsqueda del menor de origen argentino-venezolano utilizando sensores de latidos cardíacos y rastreo térmico a diez metros de profundidad.
Este lunes 6 de julio de 2026, el día en que Lucas Gámez Martínez debería estar celebrando su noveno cumpleaños, los equipos de emergencia en Caraballeda ejecutan una operación de alta precisión técnica. El objetivo es localizar al menor bajo el colapsado edificio Miramar, donde permanece atrapado desde hace 12 días tras el devastador doble sismo que azotó al estado La Guaira.
Pruebas de sonido y excavación en el segundo nivel
Las labores se han concentrado en las últimas horas en dos puntos críticos de la estructura. Tras lograr un acceso más seguro al segundo piso —donde se ubicaba el apartamento familiar—, los especialistas avanzan en la remoción de escombros y en la perforación de un túnel de estabilización.
Para optimizar la búsqueda, los rescatistas han implementado pruebas acústicas de alta sensibilidad, una metodología avanzada para estructuras colapsadas que permite registrar frecuencias sonoras mínimas, tales como latidos del corazón, respiraciones o movimientos corporales leves.
Los tres indicios que sostienen la fe de los rescatistas
A pesar del tiempo transcurrido, los trabajos se ejecutan bajo la firme hipótesis de supervivencia debido a tres hallazgos clave reportados por Marco Gámez, padre del menor:
Rastreo térmico: Los sensores tecnológicos detectaron una firma de calor corporal a unos diez metros de profundidad.
Biometría estimada: Los algoritmos de los equipos de rescate indicaron que la masa térmica detectada coincide con las dimensiones del cuerpo de un niño.
Geolocalización: A una profundidad similar se detectó la señal de un teléfono celular, lo que refuerza la probabilidad de que Lucas se encuentre en ese cuadrante.
Aunque los intentos de contacto por voz realizados en días previos no han obtenido respuesta desde el interior, los especialistas no descartan que el menor se encuentre inconsciente o atrapado en un espacio confinado que aísle el sonido externo.
«Yo creo en el milagro porque lo siento en el corazón»
Blancalida Martínez Coronado, madre de Lucas, difundió un emotivo mensaje en redes sociales solicitando el apoyo de la comunidad internacional: “Sé que son muchos días y costaría creer en el milagro. Yo lo creo porque soy la mamá, porque lo siento en el corazón. También necesito que ustedes lo crean“, expresó al agradecer las muestras de solidaridad recibidas desde diversos países.
Una tarde de vacaciones interrumpida por la tragedia
Lucas Gámez Martínez, nacido en Buenos Aires de padres venezolanos, se encontraba en La Guaira pasando el día con sus tíos con motivo del feriado por el aniversario de la Batalla de Carabobo.
Minutos antes del primer sismo, el niño ingresó al edificio Miramar junto a su tío (quien también se encuentra desaparecido). Las investigaciones preliminares determinaron que ambos abordaron un ascensor alternativo debido a fallas mecánicas en el principal, lo que ha complicado precisar el punto exacto del inmueble donde los sorprendió el colapso.
Diariorepublica.com






