
En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, el canciller Yván Gil ratifica el compromiso del Estado venezolano con la justicia social, la soberanía y la protección de la herencia afrodescendiente como pilares de la paz regional.
El Gobierno Bolivariano ha reafirmado este 21 de marzo su postura inquebrantable en la defensa de los derechos humanos y la dignidad universal. A través de un mensaje oficial, el canciller Yván Gil destacó que la lucha contra el racismo no es solo una efeméride, sino un eje transversal de la política exterior y social del país.
«Trabajamos colectivamente por un futuro en el que prevalezcan la justicia y la equidad para todos», expresó Gil, subrayando que la paz, la educación y el respeto a la cultura son las herramientas fundamentales para erradicar las brechas de desigualdad que aún persisten en el mundo.
Una fecha con memoria histórica
La conmemoración de este día, establecida por la ONU en 1966, tiene raíces profundas en la lucha por la libertad. La fecha rinde homenaje a las víctimas de la Matanza de Sharpeville (1960), donde la policía sudafricana disparó contra manifestantes que protestaban pacíficamente contra el sistema del Apartheid.
Visibilidad y Patrimonio
Para Venezuela, esta jornada representa además una oportunidad estratégica para promover y proteger los derechos de las comunidades afrodescendientes. Garantizar la visibilidad de los aportes históricos de los pueblos oprimidos y preservar el patrimonio cultural como símbolo de resistencia y soberanía.
Con este pronunciamiento, el país se alinea con los esfuerzos globales para construir sociedades multietnicas y pluriculturales donde el origen étnico no sea una barrera para el libre desarrollo de los pueblos
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