Gastar pólvora en zamura

Publicado el 5 de agosto de 2012

imagesPor Mario Villegas

Hace poco, el amigo Yorlando Conde, educador y teatrero revolucionario de toda la vida, me mostró un recorte de prensa del año 1976 en el que aparecemos en la Fiscalía General de la República el médico y diputado comunista Alcides Rodríguez (ya fallecido), el colega periodista Aurelio Gil Beroes, en representación del Sindicato de la Prensa, y yo en representación de la Central Unitaria de Trabajadores de Venezuela, justo cuando procedíamos a entregar y a pedir protección del Ministerio Público para el propio Yorlando, director del grupo Teatro Para Obreros (T-POS). La policía política del gobierno de turno lo perseguía para incriminarlo injustamente en el secuestro del industrial norteamericano William Frank Niehous. Su inocencia quedó claramente demostrada.

Después he vuelto muchas veces a las puertas de la Fiscalía a acompañar a compatriotas que van a formular denuncias y a solicitar investigaciones de crímenes y atropellos. Siempre en apoyo a alguna causa justa.

La más reciente fue el pasado jueves, cuando fui a solidarizarme con los amigos del partido Avanzada Progresista, cuya sede fue asaltada violentamente por facinerosos oficialistas, agredidos varios de sus militantes (incluido el ex director de Defensa Civil, Angel Rangel), sustraídos bienes de la organización y de su personal, así como destruido abundante material propagandístico. Un acto vandálico, delictivo, cuyos autores en plena fechoría están registrados en videos y fotografías.

Pero sospecho que este caso seguirá el mismo curso de sopotocientas denuncias recibidas por la Fiscalía y lanzadas a la atiborrada y polvorienta gaveta de la impunidad.

Así pasó, por ejemplo, con la brutal golpiza que activistas oficialistas propinaron a varios periodistas en agosto de 2009, cuando éstos repartían propaganda contra el proyecto de Ley de Educación, hecho que fue documentado con apoyo fotográfico. Igualito ocurrió con el caso del fotógrafo Jorge Durán, cuya muerte en la frontera fue favorecida por la improvisación y negligencia de sus jefes en un influyente ministerio, así como por la indolencia de pilotos militares que despegaron su helicóptero y le negaron auxilio. En ambos casos, como en tantos otros, la Fiscalía ha incumplido las obligaciones que le pauta el artículo 285 de la Constitución.

Así que esta denuncia presentada por Henri Falcón, Ismael García y demás dirigentes de Avanzada Progresista, no pasará de un saludo a la bandera. Quienes asaltaron su partido seguirán en la calle imponiendo la ley de la selva, al amparo del gobierno y ante la mirada complaciente de una fiscala que piensa y actúa más como chavista que como funcionaria del estado venezolano.

Denunciar ante la fiscala Luisa Ortega Díaz es como gastar pólvora en zamuro. O dicho en lenguaje de género, como gastar pólvora en zamura.

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