Una nueva Batalla del Lago: 190 años después

Publicado el 4 de agosto de 2013

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Por Juan Eduardo Romero

La celebración de los 190 años de la batalla del Lago, es un momento propicio para plantear algunas reflexiones con una visión muy actual. Comencemos por revisar algunos elementos del contexto en el cual se dio la confrontación hace casi 2 siglos. Luego de Carabobo, la cohesión, fuerza y apoyo de las tropas que apoyan al rey Fernando VII se hayan muy debilitados. El tradicional sustento logístico que reciben desde La Habana y La Española (Santo Domingo) no es suficiente para abocarse a minimizar el impulso liberador e insurgente, que ya se ha extendido hasta el Sur del Continente. Sin embargo, en el caso venezolano, aún persisten reductos de poder, tal es el caso de Maracaibo y el propio Puerto Cabello, que muy pronto serán liberados.

El proyecto de poder hegemónico, esbozado a través de la dominación colonial necesitaba ser finalmente derrotado, por lo menos en lo que corresponde a la realidad de la Capitanía General de Venezuela, por ello la Batalla del Lago adquiere una importancia como “punto de no retorno” del proyecto explotador-capitalista europeo. La conjunción de diversos sectores, provenientes unos de la estructura del ejército levantado por Bolívar así como de apoyos sociales populares, que fueron incorporados con la promesa de acceso a una nueva condición de libertad, hizo posible una movilización social con la que no contaban las milicias realistas. Es este un tema crítico: la formulación de un Proyecto Político que incorpore a los sectores históricamente subyugados e invisibilizados, a través de los mecanismos de explotación hispano. Al lograrlo, el pensamiento emancipador marcó una impronta que conllevaría la derrota del Proyecto Imperialista en nuestro territorio. He acá donde debemos realizar la analogía en clave de historia comparada. Luego de años de dominación – y control hegemónico- de fuerzas políticas de la socialdemocracia (2000-2012), el proceso bolivariano, a través de la figura – y liderazgo- de Arias Cárdenas logró recuperar el ejercicio del gobierno, pero ello no significa que tenga el control del poder, en términos contra-hegemónicos.

La acción polifuncional de la elite propietaria marabina, ligada al comercio, la explotación petrolera y la propiedad agropecuaria, no ha sido afectada. Esa elite polivalente, tiene la característica de plegarse – dado su control- sobre la acción gubernamental. En este caso, no hay posibilidades de plantear una convivencia. Creer que es posible acordar puntos de acción conjunta es un error político. No se trata de imponer una confrontación abierta y violenta, se trata de convocar los sectores socialmente claves para incorporarlos al Proyecto Bolivariano. Es ir más allá de la dotación de las necesidades sociales, de infraestructura y educación, es decir ir más allá de lo meramente reivindicativo, para formular en conjunto un Proyecto Político Emancipador en el Siglo XXI: el Socialismo Bolivariano. La acción debe comenzar por retomar firmemente el Plan de la Patria en todos sus objetivos históricos, sin excepción. Desmontar por un lado los lazos de dependencia que prevalecen en las estructuras de poder (petróleo, agricultura, comercio) y que son una limitante para consolidar los objetivos trazados por el Comandante-Presidente Hugo Chávez. Este aspecto, que toca los objetivos históricos 1,2 y 3 (Independencia, socialismo bolivariano y Venezuela como potencia) significa alterar las relaciones económicas de explotación que aún prevalecen sobre la extracción de hidrocarburos. Hay una estructura sindical, que ha sustituido a la socialdemócrata pero mantiene sus prácticas especulativas y corruptas. En esos términos la Independencia es imposible.

La clave la da el propio presidente Chávez en la presentación del programa: “La Independencia entendida desde el ahora, desde el aquí, nos obliga a ver hacia el pasado para encontrar el rumbo cierto hacia el porvenir. Es por eso que a la tesis reaccionaria del Imperio y de la burguesía apátrida contra la Patria, nosotros y nosotras le oponemos la tesis combativa, creativa y liberadora de la Independencia y el socialismo como proyecto abierto y dialéctica construcción”. La nueva Batalla del Lago, como antecedente de su bicentenario debo trastocar las formas de dominación que siguen vigentes en el Zulia y se manifiestan en el comercio de extracción, el contrabando, la inseguridad, la extorsión a pesar de los esfuerzos de la Secretario de Seguridad y prevención de la Gobernación, las medidas no son coactivas deben ser preventivas. Para ello, es requisito la formulación de un Proyecto de Socialismo Bolivariano para el Zulia del Siglo XXI, que sólo es posible pensando en términos prospectivos, de análisis de tendencias a futuro, pero sobre todo retomando y profundizando la práctica sobre el poder popular. Es esta la Batalla del Lago, necesaria para consolidar el Proyecto Bolivariano. La decisión está en nosotros¡¡

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