Oye Chávez, ¡La guagua va en reversa!

Publicado el 6 de septiembre de 2012

exequiades-chirinos_big-150x150Por Exequiades Chirinos

Al cotejar los datos de las últimas encuestas con los numeritos del ejercicio del voto en el pasado simulacro electoral, no queda ninguna duda que el candidato presidencial Hugo Chávez Frías está bailando un verdadero merengue dominicano.

Es la famosa La Guagua, tema musical de Juan Luis Guerra cuya historia se centra en las múltiples promesas incumplidas de un hombre y del momento cuando la marcha – y la buena suerte – se le detiene para ponerse en reversa, sin que pueda parar el retroceso.

Esa misma situación de la pegajosa melodía caribeña y de ácida letra, está ocurriéndole a Chávez en los actuales momentos cuando los sondeos demuestran que se estancó en las preferencias de los votantes, muy a pesar de los esfuerzos de Jesse Chacón, de Campos y Schemel, los encuestadores oficialistas que cada día ensanchan más la supuesta brecha para cobrarle también más al MINCI.

Suena la letra de La Guagua en los predios de Miraflores porque la gente le inquiere a Chávez a cada rato: Tú me prometiste una guaracha/para yo animar mi fiesta/y me prometiste una maraca/…

Para luego preguntarle: Dónde está la fiesta y la guaracha ?/Donde está la fruta seca/A dónde va el ordeño de la vaca ?/Al bidón de las promesas!

Mientras el coro de sus acólitos le advierte a todo pulmón: Tira la palanca y endereza/Que la guagua va en reversa/Oye, la guagua va en reversa/Que la guagua va en reversa…

La campaña verdaderamente marcha en sentido contrario porque de nada le han servido los lemas del amor, la patria y la paz de esa pésima samba carioca orquestada por los asesores brasileños frente a 14 años de ofertas incumplidas que abarcan desde ‘quitarme l nombre si no recojo a los niños de la calle’, el Puente Nigale (Zulia), la culminación de los Metros de Valencia, Maracaibo y Guatire (Carabobo, Zulia y Miranda), hasta el juramento televisado de que nunca pretendería eternizarse en el poder, dicho con disfraz de cara dura al periodista Jorge Ramos, a quien de ñapa la aseguró que su gobierno jamás sería socialista.

Sus ofrecimientos, transformados en mentiras (Tú me prometiste un té de tilo/para yo dormir mi siesta/y me prometiste un cariñito/oye, para yo alegrar mi orquesta…), se desmoronaron especialmente a partir del 2007 cuando intensificó la campaña de confiscaciones (mal llamadas estatizaciones) de empresas clave de la economía en las  áreas de petróleo, alimentos, telecomunicaciones, siderurgia, electricidad y prácticamente todo el aparato productivo. Además, juró sanear al río Guaire.

Sobre todo, el candidato Chávez Frías prometió la ampliación y profundización de los medios privados de comunicación, política caza bobos porque lo suyo fue la eliminación de RCTV, la confiscación de más de 34 emisoras de radio y la censura con autoritarismo mediático a través de la famosa Ley Resorte.

De todas, todas, quizás la madre de las promesas convertida en quimera la lanzó el 6 de diciembre de 1998, hace justamente 14 años cuando, una vez electo presidente de Venezuela, juró construir una ‘democracia más auténtica‘ basada en la nueva Constitución, cuando se ha dedicado a dividir al país, sembrar la violencia y violar la Carta Magna.

Aunque intente tira de la palanca y endereza, pon un cambio, la primera, la tercera, echale líquido de freno, aceite y cera, pues, sencillamente de aquí al 7 de octubre para Hugo Chávez, ¡la guagua va en reversa!

Oye, la guagua va en reversa/Que la guagua va en reversa…

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