
El ministro de Relaciones Interiores admitió el deterioro del poder adquisitivo y condicionó el próximo incremento a la entrada de recursos al Estado.
En un despliegue oficial por la Costa Oriental del Lago, el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, adelantó que para el próximo mes de julio se tiene previsto establecer un nuevo incremento en el ingreso mensual de la masa laboral del país, bajo un esquema que calificó de «responsable» y sujeto a la disponibilidad financiera de la nación.
Desde el municipio Cabimas, en el estado Zulia, el funcionario reconoció abiertamente que el poder de compra de la ciudadanía atraviesa una situación crítica. Sin embargo, defendió la política económica que ha priorizado las bonificaciones sin incidencia en las prestaciones sociales, sosteniendo que ha sido una medida necesaria para contener los desequilibrios macroeconómicos del país. «Si no hay plata, no puede haber aumento», recalcó durante su intervención transmitida por el canal del Estado, Venezolana de Televisión (VTV).
Ingresos bajo la lupa cambiaria
El también secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) enfatizó que la política salarial avanzará en la medida en que el fisco nacional capte nuevos recursos económicos. «Tenemos los recursos en la mano, y en la medida que vaya entrando plata, vamos a seguir aumentando el ingreso de los trabajadores, que se ha ido al fondo, eso no es una mentira», aseveró ante la opinión pública.
Estas afirmaciones se producen pocas semanas después del anuncio oficial del pasado 30 de abril, cuando el ingreso integral indexado se fijó en 240 dólares tanto para el sector público como para el privado. La realidad laboral del país mantiene el sueldo base nominal congelado en 130 bolívares desde el año 2022, una cifra que contrasta con el comportamiento de la tasa de cambio oficial publicada diariamente por el Banco Central de Venezuela (BCV).
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