
Durante la Cumbre Mundial de Gobiernos, el nuevo vicepresidente económico venezolano trazó la meta de superar los 800,000 barriles diarios y recuperar la capacidad histórica de 3 millones. Bajo el nuevo marco de la Ley de Hidrocarburos, el país busca atraer capital extranjero y exige el cese de sanciones para reintegrarse plenamente al mercado energético global.
En el marco de la prestigiosa Cumbre Mundial de Gobiernos, el vicepresidente económico de Venezuela, Calixto Ortega, presentó la nueva visión estratégica de la nación suramericana: dejar de ser percibida únicamente como un depósito de recursos para convertirse en una potencia productora de crudo.
Ortega subrayó que, aunque el país posee las reservas probadas más grandes del planeta —estimadas en 300,000 millones de barriles—, la producción actual se mantiene en torno a los 800,000 barriles diarios. Esta cifra, según el funcionario, está drásticamente por debajo del potencial real de la industria, limitada durante años por restricciones operativas y financieras.
Apertura y Reforma: El nuevo modelo venezolano
La intervención de Ortega ocurre en un momento de cambios estructurales tras la reciente reforma a la Ley de Hidrocarburos en Venezuela. Los puntos clave de su discurso incluyeron:
Flexibilidad para la inversión: La nueva normativa permite una mayor participación del sector privado, reduciendo trabas burocráticas para atraer capital fresco.
El modelo emiratí: Venezuela observa con interés el éxito de los Emiratos Árabes Unidos en la diversificación económica a partir de la renta petrolera, buscando imitar esquemas de eficiencia y modernización.
Reclamo de activos: El vicepresidente económico fue enfático al solicitar el fin de las medidas coercitivas. «Permítannos acceder a nuestros propios activos», sentenció ante la audiencia internacional.
El impacto de la geopolítica actual
La reactivación del sector petrolero venezolano cobra especial relevancia tras los eventos políticos de enero de 2026. Con el restablecimiento de canales diplomáticos con Washington, el levantamiento de sanciones se perfila como el catalizador necesario para que Petróleos de Venezuela (PDVSA) recupere su capacidad máxima histórica de más de 3 millones de barriles por día.
Analistas presentes en Dubái coinciden en que la estabilidad jurídica prometida por el gobierno venezolano, sumada a la urgencia energética global, coloca al país en una posición privilegiada para la inversión extranjera en el corto plazo.
«Queremos ser conocidos como uno de los países con mayores niveles de producción, no solo por lo que tenemos bajo el suelo, sino por lo que somos capaces de aportar al mercado», puntualizó Ortega.
Diariorepublica.com



