
El Vicepresidente Sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello, emitió un pronunciamiento oficial tras la incursión militar estadounidense que resultó en el traslado forzoso del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, Cilia Flores, hacia territorio norteamericano.
Unidad monolítica del Alto Mando
A través de un mensaje difundido en plataformas digitales, Cabello enfatizó que las instituciones venezolanas se mantienen firmes y bajo una dirección única. «La unidad de la fuerza revolucionaria está más que garantizada», aseguró el ministro, subrayando que el Alto Mando Político-Militar actúa bajo una cohesión absoluta siguiendo el hilo constitucional y las instrucciones del mandatario.
El ministro fue enfático en la legitimidad del Ejecutivo:
«En el país hay un solo presidente, electo por nuestro pueblo, y se llama Nicolás Maduro Moros. Así lo hemos ratificado junto a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, el mando militar y los cuerpos policiales».
Exigencia de liberación inmediata
El Gobierno venezolano ha calificado la detención en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn como un acto arbitrario y violatorio del derecho internacional. Cabello exigió formalmente a la administración estadounidense la repatriación inmediata de la pareja presidencial: «Exigimos que nos los devuelvan sanos y salvos. Que regrese a su país».
Fracaso de la estrategia de división
Según el análisis presentado por el titular de Relaciones Interiores, el evento actual es el desenlace de una operación dividida en fases:
Guerra psicológica: Una campaña mediática intensiva destinada a fracturar la lealtad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
Incursión directa: El despliegue militar para ejecutar el secuestro ante el fracaso de la desestabilización interna.
«No pudieron dividirnos y esa primera etapa fracasó», aseveró Cabello, alertando a la población a no caer en «cuentos de camino» ni tácticas de manipulación psicológica orquestadas desde el exterior.
Un llamado a la indignación nacional
Finalmente, el ministro señaló que el sentimiento de rechazo trasciende las posturas ideológicas, afirmando que el pueblo venezolano está «indignado» al quedar en evidencia las intenciones de control sobre los recursos energéticos del país. «Al final quedó todo develado: solo quieren nuestro petróleo y no les importa nada más», concluyó.
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