
El Departamento de Estado de los Estados Unidos confirmó este martes 13 de enero la excarcelación de varios ciudadanos norteamericanos que permanecían bajo custodia en Venezuela. A través de un comunicado oficial, la administración de Donald Trump calificó el gesto del gobierno de Delcy Rodríguez como un avance significativo para la distensión política entre ambas naciones.
Un avance diplomático bajo reserva
«Celebramos la liberación de los estadounidenses detenidos en Venezuela; es un paso importante en la dirección correcta», señaló la oficina diplomática estadounidense. Aunque el comunicado no precisó el número exacto de beneficiarios, identidades o los cargos por los que fueron procesados, reportes de cadenas como CNN sugieren que se trata de, al menos, cuatro ciudadanos que ya estarían bajo protección consular.
Este movimiento recuerda el canje realizado en julio de 2025, cuando la administración de Nicolás Maduro liberó a 10 estadounidenses a cambio de la repatriación de venezolanos recluidos en El Salvador. Sin embargo, en esta ocasión, la medida se presenta como un acto unilateral de Caracas tras los sucesos del pasado 3 de enero.
La brecha en las cifras oficiales
El anuncio coincide con el balance ofrecido por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien ratificó que el proceso de pacificación nacional ha permitido la excarcelación de 400 personas desde el pasado mes de diciembre, incluyendo a 116 ciudadanos liberados apenas este lunes.
No obstante, existe un marcado contraste entre la data oficial y el monitoreo de las organizaciones civiles:
Foro Penal: Ha logrado verificar 56 excarcelaciones hasta la fecha.
Plataforma Unitaria Democrática (PUD): Reporta un total de 76 liberaciones confirmadas.
Exigencia de transparencia
Familiares y activistas de derechos humanos han intensificado su demanda de una lista pública y oficial que detalle las identidades de todos los beneficiarios, tanto nacionales como extranjeros. La falta de transparencia en los nombres ha generado incertidumbre entre quienes aún esperan noticias sobre el estatus legal de sus parientes.
Esta ola de liberaciones se enmarca en la nueva etapa política que vive Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, donde el gobierno interino busca proyectar una imagen de normalización institucional y apertura al diálogo internacional, especialmente con la Casa Blanca.
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