
El Ministerio de la Presidencia coordina con Justicia la aplicación inmediata de la ley tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado para normalizar la situación jurídica de los encausados.
La puesta en marcha de la Ley de Amnistía ha comenzado a dar sus primeros resultados tangibles en el sistema judicial y penitenciario. El Gobierno ha confirmado esta mañana que ya se han tramitado las primeras 379 órdenes de excarcelación y sobreseimiento de causas, marcando el inicio de una fase operativa que busca cerrar los frentes judiciales abiertos durante la última década. Este movimiento administrativo responde al compromiso de celeridad expresado por el Ejecutivo para garantizar la seguridad jurídica de todos los beneficiarios.
El proceso de revisión judicial en marcha
La aplicación de la normativa no es automática, sino que requiere de una validación individualizada por parte de los jueces competentes. En este sentido, el Ministerio de la Presidencia ha destacado que la coordinación con el Consejo General del Poder Judicial está siendo fluida. De las 379 medidas anunciadas, una parte significativa corresponde a ciudadanos que se encontraban en régimen de prisión preventiva o con medidas cautelares restrictivas de libertad.
El objetivo central de esta primera oleada es aliviar la carga de los tribunales que gestionan expedientes de menor complejidad técnica. Según fuentes de Justicia, la prioridad se ha otorgado a aquellos casos donde la trazabilidad de los hechos con los supuestos recogidos en la ley es directa y no presenta dudas razonables sobre su encaje legal.
Impacto en la normalización institucional
Más allá de las cifras, el Gobierno subraya que estas excarcelaciones representan un paso decisivo hacia la desjudicialización del conflicto político. Al eliminar las consecuencias penales para este primer grupo de personas, se abre un nuevo escenario de diálogo que, según el comunicado oficial, permitirá centrar la agenda pública en la gestión económica y social. La voluntad del Ejecutivo es que el resto de los expedientes, que suman varios cientos más, se resuelvan antes de que finalice el trimestre.
Es importante señalar que los beneficios de la amnistía también implican el borrado de antecedentes penales, lo que permitirá a los afectados reintegrarse plenamente en la vida civil y administrativa sin las limitaciones que imponían sus condenas o procesamientos previos.
Próximos pasos en la aplicación de la ley
A medida que los juzgados de instrucción y las audiencias provinciales reciban las notificaciones, se espera que el ritmo de notificaciones aumente. El Gobierno ha reforzado las plantillas de funcionarios en las secretarías judiciales clave para evitar que el colapso administrativo retrase la aplicación de un derecho ya reconocido por el legislativo.
En las próximas semanas, el foco se trasladará a los casos de mayor perfil político, que requieren una revisión más exhaustiva de los autos por parte del Tribunal Supremo. No obstante, para el ciudadano medio afectado por procesos derivados de movilizaciones sociales, el anuncio de hoy supone el fin de un largo periplo legal. La transparencia en la publicación de estas cifras busca, además, generar confianza en el correcto funcionamiento de las instituciones democráticas durante este proceso de transición jurídica.
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