
Dmitri Peskov confirma que el mandatario ruso no tiene agendada, por ahora, una conversación con la presidenta encargada. Moscú asegura que el contacto podría coordinarse de forma inmediata «en caso de necesidad». El gobierno ruso mantiene comunicación permanente con la administración de Rodríguez a través de vías diplomáticas tradicionales.
El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, aclaró este lunes 19 de enero la postura del Kremlin respecto al nuevo escenario político en Venezuela. Pese a la histórica alianza entre ambas naciones, el presidente Vladímir Putin no tiene previsto un contacto inmediato con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, aunque dejó la puerta abierta a un diálogo futuro según evolucione la situación.
Contactos institucionales garantizados Durante su rueda de prensa telefónica diaria, Peskov fue enfático al señalar que la falta de una reunión en la agenda de los próximos días no implica una ruptura en las relaciones. “Las autoridades rusas están en contacto permanente con la señora presidenta a través de los canales diplomáticos”, afirmó el vocero, subrayando que la infraestructura de comunicación entre Moscú y Caracas permanece operativa.
No obstante, Peskov matizó que la burocracia rusa tiene la capacidad de reaccionar con celeridad: “En caso de necesidad, esto puede ser organizado, sin lugar a dudas”, aseveró respecto a una posible cumbre o llamada telefónica entre ambos mandatarios.
Un contexto de transición crítica Delcy Rodríguez asumió la jefatura del Estado el pasado 5 de enero, en una medida de emergencia tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores por parte de fuerzas especiales estadounidenses. Este hecho ocurrió tras una serie de incursiones militares en la capital y la región central de Venezuela el pasado 3 de enero.
El silencio estratégico de Moscú Llama la atención de los analistas internacionales la prudencia con la que Rusia ha manejado la salida forzosa de Maduro. A pesar de que el líder venezolano fue recibido con honores por Putin en el Kremlin apenas en mayo pasado, Moscú ha evitado emitir una condena abierta o beligerante contra la operación estadounidense, optando por el reconocimiento de facto de la gestión de Rodríguez para salvaguardar sus intereses en el país caribeño.
Esta postura sugiere que el Kremlin está evaluando la estabilidad del nuevo gobierno encargado antes de comprometer un respaldo directo del más alto nivel, mientras monitorea de cerca la influencia de Washington en la región.
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