
El Ejecutivo califica como «fake news» los reportes publicados por las agencias AP y Reuters sobre altos funcionarios del Estado. Miraflores desmiente supuestas investigaciones de la DEA contra la «presidenta encargada» por falta de pruebas. El Gobierno niega rotundamente la existencia de contactos secretos entre el Vicepresidente de Seguridad y autoridades estadounidenses.
A través de canales oficiales, el Gobierno Nacional emitió este domingo 18 de enero un categórico rechazo a lo que denominó «informaciones malintencionadas» difundidas por las agencias internacionales de noticias Associated Press (AP) y Reuters. El Ejecutivo tildó estas publicaciones como noticias falsas diseñadas para desestabilizar la estructura política del país.
Desmentido sobre la DEA y Delcy Rodríguez La primera aclaratoria se dirigió a un reporte de la agencia AP, el cual señalaba que la «presidenta encargada», Delcy Rodríguez, se encontraba bajo el escrutinio de la Administración de Control de Drogas de EE. UU. (DEA).
Desde la plataforma oficial «Miraflores al Momento», el Gobierno precisó que dicho documento carece de rigor periodístico. «Se trata de una nueva versión, con las mismas fuentes y cero pruebas», señalaron, añadiendo que el propósito real es «mantener la amenaza» contra la figura de Rodríguez bajo una narrativa falsa sobre narcotráfico.
Negativa sobre «conversaciones secretas» de Diosdado Cabello De igual forma, el Gobierno respondió a una publicación de Reuters que sugería que el vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello, habría mantenido diálogos con funcionarios de Washington antes y después de la detención de Nicolás Maduro.
La administración fue enfática al calificar como inexistentes tales «conversaciones secretas conspirativas». Según el comunicado, el artículo de la agencia británica tiene la intención deliberada de generar divisiones internas y desprestigiar la trayectoria de Cabello en un momento de alta sensibilidad política.
Defensa de la unidad revolucionaria Para el Ejecutivo, estas acciones forman parte de una estrategia de guerra psicológica dirigida desde el exterior. «Buscan la división del alto mando político del país y pretenden socavar el prestigio y la integridad revolucionaria», concluyó la fuente oficial, ratificando la cohesión de las autoridades nacionales tras los eventos ocurridos el pasado 3 de enero.
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