
Tras solo cuatro meses en el poder, el mandatario interino fue removido por el Legislativo ante escándalos de corrupción y reuniones clandestinas. Perú se prepara para investir a su noveno presidente en una década de crisis institucional.
En una nueva jornada de turbulencia para la democracia andina, el Congreso de la República aprobó este martes 17 de febrero la destitución del presidente interino, José Jerí. Con una votación de 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Parlamento puso fin a una gestión que apenas alcanzó los 120 días, dejando al país en una situación de interinato crítico a menos de dos meses de los comicios generales.
El detonante: Escándalos y reuniones bajo la sombra
La caída de Jerí, quien llegó al poder tras la destitución de Dina Boluarte en octubre de 2025, se aceleró tras revelarse presuntas irregularidades en su entorno cercano. Las investigaciones fiscales por tráfico de influencias se centran en reuniones semiclandestinas con contratistas chinos y la polémica contratación de funcionarias que visitaron el Palacio de Gobierno de manera privada.
El golpe de gracia a su imagen pública fue la filtración de un encuentro con empresarios donde Jerí acudió encapuchado, presuntamente para evitar ser identificado por la prensa y la opinión pública.
Maniobras políticas y el fin de las alianzas
Pese a que el sector conservador del Congreso fue quien impulsó su ascenso, la pérdida de popularidad obligó a estas bancadas a retirar el respaldo para evitar costos electorales. En un giro inesperado, el fujimorismo fue el único bloque que mantuvo su apoyo, argumentando la necesidad de estabilidad, en contraste con su historial previo de promover vacancias.
El partido del mandatario, Somos Perú, intentó sin éxito desviar la votación hacia un proceso de vacancia presidencial —que requiere una mayoría calificada de dos tercios—, pero el pleno optó por la censura inmediata de su cargo como presidente del Congreso, lo que conlleva la pérdida automática de la jefatura del Estado.
Un ascenso meteórico con un final abrupto
La carrera de Jerí es un reflejo de la volatilidad política peruana: ingresó al Parlamento en 2021 como suplente de Martín Vizcarra y, en pocos meses, pasó del anonimato a la cúspide del poder. Su gestión, que inicialmente prometía mano dura contra el crimen organizado, termina eclipsada por los mismos vicios que han marcado la última década en el país.
¿Qué sigue para Perú?
El vacío de poder obliga al Legislativo a sesionar este miércoles para elegir a un nuevo presidente del Congreso, quien asumirá de inmediato las riendas de la nación. Este nuevo mandatario encargado tendrá la tarea de conducir el país hasta el próximo 28 de julio, fecha en la que deberá entregar la banda presidencial a quien resulte ganador en las próximas elecciones generales.
Cronología de la inestabilidad:
Octubre 2025: Destitución de Dina Boluarte; José Jerí asume el mando.
Enero 2026: Estallan escándalos por reuniones con contratistas chinos.
17 de febrero de 2026: El Congreso censura a Jerí con 75 votos.
18 de febrero de 2026: El Parlamento debe elegir al noveno presidente desde 2016.
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