
Kamla Persad-Bissessar manifestó públicamente su disposición de entablar un encuentro con las autoridades venezolanas en Nueva York, apostando por la cooperación energética y los lazos históricos pese a mantener formalmente el estatus de «persona non grata» emitido el pasado año.
En un viraje hacia el entendimiento bilateral, la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, declaró este miércoles 9 de septiembre su interés en estrechar lazos con el gobierno venezolano, al manifestar públicamente su deseo de reunirse próximamente con las autoridades nacionales, a pesar de que mantiene oficialmente la condición de «persona non grata» en el vecino país.
Al ser consultada por los medios de comunicación sobre su relación con la administración venezolana, la mandataria trinitense expresó un tono de apertura: «La amo. Tengo muchas ganas de reunirme con ella», señaló al referirse a la alta funcionaria ejecutiva, dejando entrever un deshielo diplomático tras meses de tensiones políticas regionales.
Expectativa en la Asamblea General de la ONU y agenda energética
Persad-Bissessar indicó que evalúa la posibilidad de concretar un encuentro bilateral en el marco del periodo de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas, cuya semana inaugural se celebrará en Nueva York a partir del próximo 22 de septiembre, aunque aclaró que la cita aún se encuentra bajo evaluación por parte de la cancillería.
Las declaraciones de la primera ministra se producen tras la reciente visita oficial del ministro de Relaciones Exteriores trinitense, Sean Sobers, a Caracas el pasado 3 de septiembre, donde se pactó una nueva agenda de trabajo conjunta en áreas estratégicas como comercio, seguridad, agricultura, medio ambiente y energía. En este sentido, Persad-Bissessar reafirmó su confianza en que los proyectos gasíferos transfronterizos —con especial énfasis en el yacimiento Loran-Manatee— avancen según lo previsto para el próximo año, subrayando la proximidad geográfica y cultural entre ambas naciones.
A pesar de los desacuerdos diplomáticos previos que derivaron en medidas legislativas desde Caracas a finales de 2025 tras ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos, la jefa de gobierno trinitense enfatizó los vínculos familiares y comerciales históricos que unen a ambas islas caribeñas, concluyendo que la cooperación mutua prioriza el bienestar de ambos pueblos vecinos.
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