
El viceministro de Relaciones Interiores, José Vicente Rangel Ávalos, ofreció declaraciones este domingo sobre la comparecencia de Venezuela ante el Comité contra la Tortura de la ONU, que se llevó a cabo el pasado 6 de noviembre en Ginebra.
A su parecer, luego de las explicaciones que se ofrecieron por parte de la delegación gubernamental «nadie puede sentar a Venezuela en el banquillo de los acusados por los Derechos Humanos» y considera que los cuestionamientos se deben a las «preguntas sesgadas que realizaron las ONG».
En este sentido, consideró que las Organizaciones No Gubernamentales que plantearon la situación de los 3.000 detenidos durante las protestas del pasado febrero y que presuntamente sufrieron torturas o tratos crueles y degrantes, se debe a que «están totalmente parcializadas y las dirigen venezolanos que hacen vida política y que tienen muchos años en oposición al Gobierno».
Informó que durante su intervención ante el órgano de Naciones Unidas, se trató de explicar que las protestas «no fueron pacíficas y siempre fueron totalmente violentas, y dejaron un saldo de más de 40 muertos». A su juicio, «la cuarta república que sí estuvo llena de torturas».
Rangel Ávalos, señaló que la ONU exigió al país «que no volviéramos a actuar con dureza y pidieron solución a las torturas»; sin embargo, él considera que este tema ha sido manejado de la manera más «humana».
Via ÚN / www.diariorepublica.com






