
Tras declarar el fin del acuerdo marco con la república islámica, el mandatario estadounidense advirtió sobre la ejecución de bombardeos nocturnos en represalia por las agresiones a buques comerciales. El Pentágono confirmó que las operaciones previas destruyeron arsenales subterráneos de drones y misiles, además de golpear la estratégica isla petrolera de Jarg.
La tensión geopolítica entre Washington y Teherán ha entrado en una fase crítica. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles sobre la alta probabilidad de coordinar nuevas operaciones militares contra territorio iraní, pocas horas después de dar por terminado el acuerdo marco de alto el fuego que vinculaba a ambas naciones.
El anuncio se produjo en el marco de una reunión bilateral en Washington con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. Durante el encuentro, Trump justificó la escalada bélica señalando la conducta de las autoridades iraníes. «Se están comportando muy mal, como lo han hecho durante 47 años. Anoche los golpeamos duramente después de que lanzaran sus ataques y es muy probable que volvamos a golpear con fuerza esta noche», aseveró el mandatario, definiendo sus declaraciones como una «pequeña advertencia» para el gobierno de Teherán.
Alcance de los objetivos y resguardo civil
Aunque el jefe de Estado norteamericano aclaró que la estrategia actual no contempla como prioridad la destrucción de infraestructura de servicios públicos —como plantas desalinizadoras o centrales eléctricas—, no descartó afectaciones colaterales si la dinámica del conflicto obliga a Washington a intensificar el uso de la fuerza. En el plano político, Trump insistió en que Irán no logrará consolidar un programa de armas nucleares bajo su gestión, reconociendo a su vez que el futuro de los canales diplomáticos es incierto.
Balance del Pentágono y presión en el estrecho de Ormuz
La ofensiva de la última jornada aérea estadounidense se concentró en el sur de Irán, motivada por los recientes hostigamientos de fuerzas iraníes contra embarcaciones de carga internacional. Uno de los puntos de impacto confirmados fue la isla de Jarg, un enclave neurálgico para el flujo y la exportación del crudo iraní.
Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ofreció detalles técnicos del despliegue, precisando que las incursiones aliadas destruyeron con éxito búnkeres e instalaciones subterráneas utilizadas para el almacenamiento de misiles y vehículos aéreos no tripulados (drones). Asimismo, las fuerzas estadounidenses desmantelaron sistemas de defensa costera, redes de radares y centros de monitoreo estratégico.
Ante la continuidad de los roces en el estrecho de Ormuz, la Casa Blanca mantiene sobre la mesa la opción de imponer medidas de presión adicionales, incluyendo la posibilidad de un bloqueo naval total en la región.
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