
El candidato de Juntos por el Perú revierte la tendencia inicial y alcanza el 50,10% de los votos frente al 49,90% de la lideresa de Fuerza Popular, tras procesarse más del 94% de las actas.
El cómputo oficial de la segunda vuelta presidencial en Perú ha entrado en su fase más crítica, mostrando un escenario de extrema polarización y un virtual empate técnico entre ambos contendientes. Con más del 94% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales, el candidato Roberto Sánchez, representante de la coalición Juntos por el Perú, ha tomado la delantera en el recuento oficial. Sánchez acumula un 50,10% de los sufragios válidos, desplazando por un margen mínimo a Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, quien se posiciona con un 49,90% de los votos.
Una remontada estadística desde el inicio
La evolución del escrutinio durante las últimas horas explica el vuelco en los resultados. Los primeros reportes oficiales, nutridos mayoritariamente por los votos de los centros urbanos y la capital, Lima, otorgaban una ventaja inicial a Fujimori, llegando a registrarse una brecha de 52% a 47% a su favor. Sin embargo, Sánchez vino descontando esa diferencia de manera sistemática a medida que avanzaba el conteo. Los analistas proyectan que la tendencia en favor del candidato izquierdista podría mantenerse firme debido al flujo constante de actas provenientes de las regiones del interior del país.
El peso definitivo del voto rural
Este cambio de rumbo se consolidó con el arribo de los sufragios de las zonas rurales y las provincias del sur. Estas jurisdicciones han sido determinantes para sostener el ascenso de Sánchez, permitiéndole remontar la diferencia y superar a su rival en el tramo final. La distancia matemática que separa a ambos líderes es ahora inferior a los 36.000 votos, una cifra minúscula en un padrón electoral de millones de ciudadanos. Debido a esta diferencia tan estrecha, la proclamación definitiva del próximo presidente de la república no se producirá de forma inmediata.
Incertidumbre sujeta a las actas impugnadas
El resultado final dependerá de la resolución de las actas observadas e impugnadas que los personeros de cada partido han derivado a los jurados electorales especiales. El panorama político peruano se enfrenta nuevamente a días de alta tensión institucional. Desde los comandos de campaña se ha solicitado a sus bases defender cada voto, mientras que las autoridades del sistema electoral han reiterado su llamado a la calma a toda la ciudadanía, instando a los líderes políticos a actuar con prudencia y a respetar los canales institucionales.
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