
En un desafío directo a la estrategia de seguridad nacional del presidente Donald Trump, el Senado de los Estados Unidos someterá a votación este jueves una resolución bipartidista diseñada para limitar la capacidad del Ejecutivo de ordenar nuevas operaciones militares en Venezuela sin la autorización previa del Congreso.
Freno legislativo a la «Doctrina de Extracción»
La iniciativa, impulsada por una coalición diversa que incluye a los senadores Tim Kaine (D), Rand Paul (R), Adam Schiff (D) y el líder de la minoría Chuck Schumer (D), busca invocar la Resolución de Poderes de Guerra (War Powers Resolution). El objetivo es impedir que la administración Trump escale el conflicto tras la reciente captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Caracas.
De ser aprobada, el presidente quedaría obligado a retirar cualquier tropa involucrada en hostilidades o despliegues estratégicos contra Venezuela, a menos que el Congreso emita una declaración formal de guerra o una autorización específica.
El debate constitucional: ¿Justicia o Guerra?
El debate en el pleno del Senado se centra en dos visiones contrapuestas sobre el poder presidencial:
Postura de la Casa Blanca: El Ejecutivo argumenta que la captura de Maduro no fue un acto de guerra, sino una operación de cumplimiento de la ley destinada a ejecutar órdenes judiciales federales por cargos de narcotráfico y armas.
Postura de los Legisladores: Los promotores de la resolución sostienen que ataques a embarcaciones y la incursión en territorio extranjero constituyen acciones bélicas que, según la Constitución, deben ser sancionadas por el Poder Legislativo.
«Cualquier acción militar de esta magnitud exige el escrutinio y la aprobación de los representantes del pueblo. No podemos permitir que se normalice la intervención unilateral sin debate parlamentario», sostuvieron fuentes cercanas a la coalición bipartidista.
Escenario y obstáculos políticos
A pesar del impulso bipartidista, la resolución enfrenta una carrera de obstáculos en el Capitolio:
Margen estrecho: En noviembre, una medida similar fracasó por apenas dos votos (49-51). En esta ocasión, se espera que el resultado sea igualmente ajustado.
Cámara de Representantes: Si logra pasar el Senado, la resolución debe ser ratificada por la Cámara Baja, actualmente bajo control republicano.
Veto Presidencial: El presidente Trump ya ha sugerido que vetaría cualquier intento de recortar sus facultades como Comandante en Jefe. Para superar un veto, el Congreso necesitaría una mayoría de dos tercios en ambas cámaras, un escenario que hoy luce improbable.
La votación de este jueves se considera un termómetro político crucial para medir el nivel de apoyo —o resistencia— que tiene la política exterior de Trump hacia Venezuela dentro de su propio partido, en un momento donde la presencia judicial de Maduro en Nueva York mantiene la atención del mundo sobre las decisiones de Washington.
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