
En una conversación de alto nivel con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, el mandatario chino urgió a frenar la escalada militar y reafirmó que la estabilidad energética global depende de la vía diplomática.
En medio de un escenario regional marcado por la tensión y la inminencia de nuevas negociaciones diplomáticas, el presidente de China, Xi Jinping, ha intensificado su llamado a la contención. Este lunes, durante una comunicación telefónica con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán, el líder chino exigió un alto al fuego «inmediato y total» en Oriente Medio, advirtiendo sobre las graves repercusiones que la actual crisis genera en el orden global.
El Estrecho de Ormuz como prioridad estratégica
Uno de los ejes centrales del diálogo fue la seguridad en el estrecho de Ormuz. Xi Jinping subrayó que mantener esta vía marítima abierta no es solo un imperativo para los países de la zona, sino un pilar fundamental para la economía mundial, dado que por allí transita una parte crítica del suministro energético global. El presidente chino enfatizó que las potencias regionales deben liderar la construcción de un entorno de seguridad y desarrollo cooperativo, alejándose de las dinámicas de confrontación.
Convergencia con Arabia Saudita
Por su parte, Mohamed bin Salmán coincidió en que la escalada de las hostilidades representa una amenaza directa para la estabilidad de los Estados del Golfo y un factor de inestabilidad en los mercados energéticos internacionales. El líder saudí manifestó su plena disposición para coordinar esfuerzos con Pekín, con el fin de proteger la navegación comercial y trazar una ruta hacia la paz duradera.
Postura de Pekín frente a Washington
Aunque China ha mantenido una postura crítica frente a las recientes operaciones militares lideradas por Estados Unidos e Israel contra Irán, el mandatario chino insistió en que toda solución debe respetar estrictamente la soberanía de los Estados del Golfo. Pekín, que busca consolidarse como un mediador clave en la región, reiteró que la diplomacia es el único camino viable para evitar un conflicto de mayores proporciones.
La comunicación entre ambos líderes refuerza el creciente papel de China como actor influyente en la política de Oriente Medio, equilibrando sus vínculos estratégicos con los países del Golfo mientras presiona por una resolución pacífica que proteja sus intereses económicos y la estabilidad de las rutas comerciales internacionales.






