

La transpiración excesiva o hiperhidrosis es un signo clínico por el cual la persona suda de manera excesiva e impredecible, incluso en reposo o a temperaturas bajas. Generalmente, sucede en las zonas del cuerpo donde hay más glándulas sudoríparas como la cara, las manos y los pies, y las axilas, sin que se presente un estímulo que lo provoque como pudiera ser el ejercicio físico.
Pero lo dicho, debemos saber que la sudoración es un mecanismo totalmente natural que ayuda al organismo a mantener estable su temperatura interna (homeostasis) y es fundamental para eliminar toxinas. Las personas sudan más con temperaturas altas, al practicar deporte o en respuesta a situaciones de nerviosismo, furia, vergüenza o miedo.
La hiperhidrosis presenta varios tipos:
- Generalizada o sistemática: el sudor afecta a toda la superficie del cuerpo.
- Localizada o emocional: el sudor afecta zonas determinadas del cuerpo.
- Idiopática: el exceso de sudoración es de causa desconocida.
- Patológica: puede ser resultado de otras enfermedades.
Las causas que provocan la transpiración excesiva suelen ser desconocidas, pero la mayoría de especialistas coincide en que tiene un origen nervioso y puede ser debida a un incremento de actividad del sistema vegetativo simpático. En general, de hecho, debemos tener en cuenta que las personas con hiperhidrosis tienen glándulas sudoríparas muy activas.
En el caso de que la sudoración ocurra como resultado de otra causa médica, se le denomina hiperhidrosis secundaria.
Te recomendamos consultar a tu médico si:
- Sudas mucho o si la sudoración dura mucho tiempo o es inexplicable.
- La sudoración ocurre con o va seguida de presión o dolor torácico.
- Si también bajas de peso o transpiras inusualmente al dormir.
Y, como siempre nos gusta hacer en nuestro blog saludable, te recomendamos seguir algunos trucos caseros que pueden funcionarte muy bien para combatir esta patología:
- Beber mucha agua para reponer los líquidos corporales perdidos.
- Reducir ligeramente la temperatura ambiente para prevenir más sudoración.
- Lavarse la cara y el cuerpo si la sal del sudor se le ha secado sobre la piel.
- Usar siempre prendas de ropa transpirables y evitar materiales poco porosos como la licra o los elásticos.
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