
El te verde, esa bebida tan popular que ha traspasado fronteras, es originario del sudeste asiático, desde India y Sri Lanka hasta China y Japón, ahora cultivado también en los países tropicales, clima ideal para el árbol de donde se sustrae este milagro natural llamado Camelia sinensis o Thea sinensiimas.
El te verde, es una de las bebidas naturales con mayor potencial medicinal que existe en el mundo, de eso nadie tiene dudas. Es que sus propiedades cada día van más en aumento.
Sobretodo luego de analizar las propiedades de la epigalocatequinas galate o EGCG, principal componente del té verde, que son catequinas, sustancias antioxidantes, que cada día se le encuentran más beneficios para la salud.
Aumenta la elasticidad del cerebro
Según un estudio realizado en el la Universidad de Chongqing (China), el té verde podría llegar a ser muy beneficioso para la memoria y para la ubicación espacial, dos de las capacidades que se pierden con el Alzheimer.
Según Yun Bai, uno de los responsables de este trabajo, «se propuso que los EGCG podrían ayudar a mejorar la función cognitiva, impactando en la generación de células neuronales, un proceso conocido como neurogénesis. Nos focalizamos en un trabajo sobre la zona del hipocampo, una parte del cerebro que procesa información de la memoria a corto y largo plazo.»
«Hicimos dos tres en dos grupos diferentes de roedores, uno de los cuales recibió EGCG y un grupo de control. Primero, los ratones fueron entrenados por tres días para descubrir una plataforma en un laberinto. Después, fueron entrenados para encontrar una plataforma. Los que recibieron EGCG fueron los primeros en encontrarlas», indicó Bai. lo que para el científico indica que permite aumentar la elasticidad del cerebro.
Investigación previa
En el 2005, la revista «Journal of Neuroscience»en el 2005, donde se indicaba que un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de Florida determinó que un componente del té verde previene el daño similar al del mal de Alzheimer en los cerebros de unos ratones, que desarrollaron ese proceso degenerativo de las neuronas.
Este estudio norteamericano dio las primeras pruebas de que el EGCG disminuye la producción de beta amiloide, una proteína relacionada con el mal del Alzheimer que puede acumularse anormalmente en el cerebro y causa daños a los nervios y pérdida de memoria.
Esta reducción de la proteína se observó tanto en cultivos de células como en los ratones usados para el estudio.
De acuerdo con los investigadores, el EGCG parece bloquear el proceso inicial por el cual la proteína vinculada con el Alzheimer se forma en las células cerebrales.
Después del tratamiento de los ratones por varios meses con inyecciones diarias de EGCG puro, los investigadores observaron una disminución importante, del 54 por ciento, en las placas de Alzheimer que obstruyen el cerebro.
«Estas conclusiones sugieren que un componente concentrado del té verde puede disminuir la formación de placas de beta amiloide», dijo Jun Tan, jefe del equipo de investigadores que además hacen vida en el Laboratorio de Neuroinmunología en el Centro Silver de Desarrollo Infantil, del Departamento de Psiquiatría de la Universidad del Sur de Florida.
«Si la patología de beta amiloide en este estudio con ratones es representativo de la patología de Alzheimer en humanos, un suplemento dietético con EGCG podría ser eficaz para prevenir y tratar la enfermedad», añadió Tan, autor del artículo.
Vía Arepafrita




