Conoce la anatomía, características y mantenimiento de la columna vertebral

Publicado el 4 de agosto de 2014

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Introducción

La columna vertebral, raquis o espina dorsal es una compleja estructura osteofibrocartilaginosa y articulada, en la parte dorsal del torso, que funciona principalmente como elemento de sostén, recubrimiento y protección de la médula espinal, y es uno de los factores que ayudan a mantener el centro de gravedad de algunos animales: los vertebrados. Consta de 33 piezas óseas  que constituyen la columna vertebral, denominadas vértebras, las cuales están conformadas de tal manera que goza la columna de flexibilidad, estabilidad y amortiguación de impactos durante la moción normal del organismo.

Columna Vertebral

columna vertebral

La columna vertebral, formada por la superposición de vértebras, se extiende desde la base del cráneo hasta la pelvis. Ocupa la línea media y la parte posterior del tronco y esta constituida por treinta y tres o treinta y cuatro vértebras.

División de la Columna Vertebral

En su largo recorrido, la columna vertebral se divide en cinco regiones, cada una de las cuales se denomina de modo especial.

En el cuello se denomina región cervical. Esta porción de la columna consta de siete vértebras.

En el tórax toma el nombre de región dorsal. La región dorsal esta formada por doce vértebras.

En el abdomen se llama región lumbar, que esta integrada por cinco vértebras.

Por ultimo, en la pelvis, encontramos dos regiones: la sacra y la coxígea. La región sacra esta formada por cinco vértebras y la coxígea por cuatro o cinco vértebras muy rudimentarias.

Las vértebras de la región cervical, dorsal y lumbar gozan de cierta movilidad, pero las de la region sacra y coxígea están soldadas formando dos huesos: el sacro y el coxis. El coxis es el rudimento de la cola de los animales.

Estructura de la Columna Vertebral

Hemos dicho que la columna vertebral es la superposición de las vértebras. A excepción de las vértebras sacras y coxígeas, que están soldadas constituyendo dos huesos, las restantes se mantienen unidas por los rodetes cartilaginosos que se encuentran entre ellas, por numerosos ligamentos y por músculos que la cubren.

Vértebras

Todas las vértebras, cualquiera que sea la región a que pertenezcan, poseen características generales que permiten diferenciarlas de los otros huesos. Además de esto, las vértebras de cada región poseen características particulares que sirven para determinar la región a que pertenecen y algunas vértebras poseen caracteres individuales que la diferencian de todas las demás.

Características Generales de las Vértebras

Todas las vértebras presentan las siguientes porciones:

a.  Hacia delante, una masa ósea, de forma cilindroidea, que es el cuerpo vertebral.

b.  detrás del cuerpo vertebral un agujero que, con los otros agujeros de las demás vértebras, forman el conducto vertebral dedicado a alojar la medula.

c. Un saliente dirigido hacia atrás, denominado apófisis espinosa.

d. Dos prolongaciones laterales, que son las apófisis transversales

e. Cuatro prominencias, dos hacia arriba y dos hacia abajo, destinadas a articularse con las vértebras vecinas, denominadas apófisis articulares.

f. Dos porciones aplanadas que unen a la apófisis espinosa a las apófisis transversas, que son las laminas. Y por ultimo,

g. Dos porciones que unen el cuerpo al resto de la vértebra y que se denominan pediculos.

Características regionales de las Vértebras

Las vértebras de la región dorsal poseen, a cada lado del cuerpo vertebral, dos carillas destinadas a articularse con las costillas correspondientes. Si la vértebra que queremos clasificar presenta esas carillas, pertenecerá ala región dorsal. En caso contrario es cervical o lumbar. Si sus apófisis transversas están perforadas, es de la región cervical. Sino presenta estas perforaciones, pertenecen a la región lumbar.

Las vértebras sacras y coxígeas no pueden confundirse con las demás dada su soldadura y su tamaño.

Características Individuales de algunas vértebras

La primera vértebra cervical o atlas, la segunda cervical o axis y otras vértebras mas poseen características individuales que permiten determinar, no solamente la región a la que pertenecen, sino el lugar que ocupan dentro de esa región.

 

Dirección de la Columna Vertebral

Observada de su cara anterior o por su cara posterior, la columna vertebral es casi vertical, pero, si la observamos lateralmente, veremos que presenta una forma ondulada y que pueden estudiarse cuatro corvaduras que corresponden a la columna vertebral. Las corvaduras cervical y lumbar son cóncavas hacia atrás y las corvaduras dorsales y sacro-coxigeas son cóncavas hacia delante.

Columna cervical

Diferentes regiones (curvaturas) de la columna vertebral.La curvatura cervical, convexa hacia adelante, comienza en el ápice del proceso odontoide (parecido a un diente) y termina en la mitad de la segunda vértebra torácica, es la menos marcada de las curvaturas de la columna. Consta de siete vértebras, numeradas desde arriba hacia abajo.

La primera (1C) también llamada atlas, se articula con los cóndilos del hueso occipital del cráneo -articulación condílea-, y por abajo lo hace con la segunda vértebra cervical (2C) o axis. Esta última, también se articula con el hueso occipital por medio de su apófisis odontoides y sostienen a la cabeza.

Las vértebras de la columna se pueden separar en dos grupos a las vértebras cervicales, las cuales, con la excepción de la C7, tienen cuerpos pequeños y poseen una bífida apófisis espinosa:

Comunes: 3C, 4C, 5C y 6C. Presentan un cuerpo, apófisis transversas, agujero transverso (por donde pasarán las arterias vertebrales, ramas de la arteria subclavia), presentan el gran agujero vertebral (por donde pasa la médula), tienen superficies articulares y la apófisis espinosa (palpable en la columna).

Particulares: 1C ó atlas y 2C ó axis.

Atlas: es más alargada que las demás cervicales, no presenta cuerpo ni apófisis espinosa, presenta superficies articulares para el Axis y se pueden observar las cavidades glenoideas para los cóndilos del occipital.

Axis: no tiene cuerpo, tiene apófisis espinosa y presenta una apófisis odontoides en la cara anterosuperior que se articulará con el occipital.

Séptima cervical. Vértebra de transición, recuerda todavía las vértebras precedentes, aunque aproximadamente ya a las que la siguen. Dos caracteres particulares:

a. apófisis espinosa unituberculosa; es de notable longitud (por esto se ha dado el nombre de prominente a la séptima vértebra cervical);

b. apófisis transversas, igualmente unituberculosas, con un agujero transversal relativamente pequeño (nunca pasa por él la arteria vertebral).

La columna cervical presenta movimientos de: flexión (45º-50º), extensión (45º-60º), lateralidad (45º) y rotación (80º). Estos movimientos son llevados a cabo gracias a varios músculos del cuello.

Columna dorsal

La columna dorsal está formada por doce vértebras del tórax. La curvatura dorsal es cóncava hacia adelante, comienza en la mitad de la segunda y termina en la mitad de la duodécima vértebra dorsal. Su punto de curvatura más prominente corresponde con la apófisis espinosa de la séptima vértebra dorsal. La vértebra D1 (primera dorsal) se articula con C7. Las diez primeras vértebras dorsales se distinguen por la presencia de caras costales que articulan con las costillas respectivas. Con la articulación de las costillas con el esternón se conforma la caja torácica. Las últimas dos vértebras dorsales – D11 y D12 – se articulan con las costillas falsas, aquellas que no se articulan con el esternón. El tamaño del cuerpo de estas vértebras está entre el tamaño de las vértebras cervicales y las lumbares.

La columna dorsal o torácica permite movimientos de flexión, extensión, rotación y flexión lateral. Aloja a la médula espinal dorsal a lo largo del conducto raquídeo y a través de orificios laterales de cada vértebra salen las 12 raíces dorsales o nervios intercostales hacia los huesos, músculos, ligamentos y la piel en la región torácica.

Columna lumbar

La curvatura lumbar es más marcada en las mujeres que en los hombres, comienza en la mitad de la duodécima vértebra dorsal y termina en el ángulo sacrovertebral. Es convexa hacia adelante, con una mayor convexidad en las últimas tres vértebras que a nivel de las primeras dos.

Las cinco vértebras que continúan las dorsales, son las vértebras lumbares armando la columna lumbar. Son vértebras con un gran cuerpo, sin caras costales ni orificios de la apófisis transversa y se articulan entre sí solamente. La quinta vértebra lumbar (L5) se articula con el hueso sacro – cinco vértebras fusionadas (S1-S5), el cual a su vez se continúa con el hueso coxal – cuatro vértebras fusionadas (Co1-Co4).

La columna lumbar permite movimientos de flexión, extensión, rotación y flexión lateral. Aloja la parte final de la médula espinal y a la cauda equina o cola de caballo de donde salen las 5 raíces lumbares por los orificios laterales de cada vértebra hacia los huesos, músculos, ligamentos y la piel de la región inguinal, lumbar y de los miembros inferiores.

El hueso sacro y el coxis son una estructura ósea e inmóvil conformada por 5 vértebras sacras y 4 o 5 cocígeas fusionadas, al final de la columna. Cierran la pelvis por detrás.

Higiene de la columna

Se entiende por higiene de la columna, al sistema de principios y normas para conservar la salud de la columna y precaver las enfermedades. Una postura erecta y bien balanceada es considerada una parte integral de la atracción física. En la mayoría de las culturas, una postura erguida es considerada un signo de una personalidad balanceada y bien adaptada. Algunos consejos profilácticos, o conjuntos de medidas preventivas comunes, incluyen:

Postura al sentarse: Los glúteos deben estar perfectamente reposados al fondo del asiento. La espalda recta y unida al respaldo, que debe ser alto. Los pies apoyados al suelo. Las rodillas un poco más bajas que las caderas. Para escribir sobre una mesa, desde la posición de sentado, procurar que el tronco, al flexionarlo, se apoye con el borde de ésta.

Postura al conducir: No es recomendable conducir con la espalda muy inclinada hacia atrás, en extensión, porque se obliga a llevar el cuello flexionado produciéndose cervicalgias (dolor cervical). Es conveniente llevar un apoyo para la cabeza para evitar el efecto del “latigazo” que puede ocasionar fracturas en vértebras de la columna cervical, e incluso lesiones medulares. El latigazo es muy frecuente en accidentes de coche o frenazos, pues al frenar, el cuerpo, por energía cinética se va hacia delante y luego hacia detrás. En contraposición, tampoco conducir pegado al volante. Para entrar en un coche, primero, sentarse y luego meter las piernas. Y para salir se ha de realizar la operación contraria.

Postura al elevar pesos: Para elevar un peso desde el suelo, flexionar las piernas y el tronco recto. Así, el esfuerzo se realiza con las piernas y los brazos. Al elevar pesos con las piernas extendidas, el esfuerzo recae sobre las vértebras L4, L5 y S1, produciéndose lumbalgias muy dolorosas. No elevar pesos por encima de la cabeza, para evitar una hiperextensión de la columna, sobre todo, a nivel de las vértebras L4, L5 y S1. No es aconsejable elevar pesos muy separados del cuerpo, para impedir el arqueo y sobrecarga de la columna.

Tomado de Monografías.com

Dr. Eduardo Sosa Rizo
Cirujano Ortopedico de Columna Vertebral
Twitter: @eduardososar 

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