
La intervención integral en la parroquia Bolívar beneficia a cientos de familias tras cuatro décadas de espera, transformando la vialidad y la seguridad de la zona.
Compromiso cumplido en la parroquia Bolívar
Cumpliendo con la palabra empeñada a los habitantes de la parroquia Bolívar, la alcaldía de Maracaibo, bajo la gestión de Giancarlo Di Martino, finalizó con éxito las labores de pavimentación en el sector Santa Bárbara. Esta obra técnica contempló la colocación de un total de mil toneladas de asfalto, una meta establecida previamente con la comunidad para garantizar la recuperación total de sus arterias viales.
La culminación de estas labores representa un hito para los residentes, quienes durante años solicitaron mejoras estructurales. El despliegue de maquinaria y personal técnico permitió que las vías principales y transversales de esta zona histórica luzcan hoy una cara renovada, facilitando el tránsito de vehículos particulares y del transporte público que circula por la entidad.
Detalles técnicos de la intervención vial
El director de ingeniería municipal, adscrito a la dirección de infraestructura, Helímenes García, ofreció detalles sobre el cierre de los trabajos. Según el funcionario, el abordaje final se concentró en el tramo que inicia en la avenida Padilla y concluye en la calle 91. En total, se intervinieron cinco calles que presentaban un deterioro crítico, pues no recibían mantenimiento profundo desde hace aproximadamente 40 años.
García explicó que en la jornada de cierre se aplicaron las últimas 300 toneladas de mezcla asfáltica, incluyendo un tramo específico que requirió 70 toneladas para su nivelación. El ingeniero destacó que la alegría de los vecinos ha sido tal que incluso algunos han compuesto décimas en honor a la obra. Según sus palabras, estas acciones forman parte de un plan sistemático que se extenderá de forma progresiva a otras zonas vulnerables de la capital zuliana.
Testimonios de una comunidad beneficiada
Para los habitantes del sector, el cambio es drástico y positivo. Ana Montiel, representante del consejo comunal El Brillante I, expresó su gratitud por el beneficio recibido, destacando que es la primera vez en décadas que ven una gestión de este tipo en su entorno. No obstante, hizo un llamado a la conciencia ciudadana, instando a los vecinos a no derramar aguas servidas o de limpieza sobre el pavimento fresco para garantizar su durabilidad.
Por su parte, Lizmaris Márquez, residente del sector Veritas, enfatizó el impacto social de la obra más allá del tráfico vehicular. Márquez señaló que la eliminación de huecos y piedras sueltas permite que los niños de la zona jueguen con mayor seguridad. Ambas representantes vecinales coincidieron en que el asfaltado mejora la calidad de vida y solicitaron que este ritmo de trabajo se mantenga para seguir recuperando los espacios públicos de la ciudad.
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