
La institución humanitaria más antigua del país refuerza su compromiso social mediante un campamento nacional de capacitación técnica, enfocado en optimizar la respuesta ante emergencias y consolidar el relevo generacional de su red de voluntarios a nivel nacional.
Un hito histórico basado en la capacitación
La Cruz Roja Venezolana ha cumplido 131 años de labor ininterrumpida en el país, y para conmemorar esta fecha, ha decidido mirar hacia el futuro. En lugar de una celebración tradicional, la institución organizó un campamento nacional de formación que reunió a 200 voluntarios provenientes de distintas regiones de Venezuela. Este evento no solo marca un aniversario, sino que simboliza la renovación de los votos de servicio de una organización que ha sido pilar en la asistencia humanitaria del país desde finales del siglo xix.
El despliegue, que contó con estaciones de aprendizaje práctico y teórico, permitió que los participantes actualizaran sus conocimientos en áreas críticas como primeros auxilios avanzados, apoyo psicosocial, restablecimiento de contactos familiares y gestión de riesgos. La intención detrás de este encuentro es unificar los protocolos de actuación para que, sin importar la localidad, cada voluntario actúe bajo los más altos estándares internacionales del movimiento internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
El voluntariado como eje central de la gestión
Durante el evento, Luis Manuel Farías, presidente de la Cruz Roja Venezolana, destacó que la verdadera fuerza de la institución reside en su capital humano. En sus declaraciones, señaló que la organización ha tomado una decisión clara y firme: creer en su gente y en su voluntariado. Según Farías, esta nueva etapa se centra en invertir directamente en la formación de los jóvenes y adultos que visten el peto de la institución, fortaleciendo sus capacidades técnicas y brindándoles un acompañamiento constante en su crecimiento personal y profesional dentro de la estructura humanitaria.
Esta visión busca profesionalizar la labor voluntaria, transformando el entusiasmo en eficacia operativa. Para la directiva actual, el campamento representa una inversión estratégica; un voluntario bien formado es capaz de salvar más vidas y de gestionar de manera más eficiente los recursos en momentos de crisis, garantizando que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan de forma oportuna y digna.
Proyecciones y compromiso con la sociedad venezolana
A lo largo de sus 131 años, la Cruz Roja Venezolana ha atravesado diversos contextos históricos, adaptándose siempre a las necesidades de la población. Este aniversario refuerza su papel como auxiliar de los poderes públicos en el ámbito humanitario, manteniendo siempre sus principios fundamentales de humanidad, imparcialidad, neutralidad e independencia.
El campamento nacional de formación es apenas el inicio de un cronograma ambicioso de actividades que buscan expandir el alcance de la organización. Con la mirada puesta en los desafíos actuales, la institución reafirma que su presencia en cada estado del país es vital para la resiliencia de las comunidades. La celebración de este siglo y tres décadas de existencia concluye con un mensaje de esperanza y trabajo arduo, dejando claro que el futuro de la Cruz Roja Venezolana se construye con las manos de sus voluntarios, capacitados y listos para servir bajo cualquier circunstancia.
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