
La novena nacional selló una participación perfecta al derrotar al equipo anfitrión en la gran final, consolidando el dominio del talento venezolano en el escenario internacional.
El «Trabuco» venezolano ha vuelto a hacer historia en la arena internacional. En una exhibición de casta y dominio absoluto, la selección de Venezuela se consagró campeona del Mundial de Béisbol Infantil, tras superar al combinado de República Dominicana en un duelo decisivo que puso el broche de oro a una campaña impecable.
El equipo criollo no solo se llevó el trofeo a casa, sino que lo hizo con el estatus de campeón invicto, dominando cada una de las fases del torneo sin conceder una sola derrota.
Dominio en el montículo y el madero
La final fue el reflejo de lo que Venezuela mostró durante todo el campeonato: un equilibrio perfecto entre un pitcheo asfixiante y una ofensiva oportuna. El conjunto nacional logró neutralizar por completo la artillería dominicana, que contaba con el apoyo de su público, para reafirmar una superioridad técnica que dejó sin opciones al rival.
Talento de exportación: El sello de Anaco
Dentro del rendimiento colectivo, destacaron figuras que proyectan el futuro del béisbol venezolano. Entre los nombres más brillantes de la jornada se encuentran:
José Félix: Clave en los momentos de presión del torneo.
José Gabriel Ríos: Referente ofensivo durante la gesta mundialista.
Ambos jugadores, formados en la Academia HR de Anaco (Estado Anzoátegui), se convirtieron en piezas fundamentales del esquema ganador, demostrando que el trabajo de las academias regionales sigue siendo la cantera de éxitos para el país.
«Este triunfo es el resultado del esfuerzo de nuestros niños y la disciplina de sus entrenadores. Ganar invictos en casa de un rival tan fuerte como Dominicana es una hazaña que todo el país celebra», comentaron miembros del cuerpo técnico tras el último out.
Balance positivo
Con este título, Venezuela reafirma su posición como potencia mundial en las categorías menores, enviando un mensaje claro sobre la salud y el futuro del béisbol venezolano. El trofeo ahora viaja a tierras venezolanas, donde los pequeños héroes serán recibidos como los nuevos monarcas del diamante.
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