
Los goles de los franceses Bonny y Diouf sellaron la victoria por 2-1 ante el Torino en el Estadio U-Power, permitiendo que el conjunto nerazzurro mantenga vivo el sueño de su décima corona copera.
El Inter de Milán reafirmó su condición de favorito en la Copa Italia tras superar una dura prueba ante el Torino. En un encuentro disputado con intensidad desde el pitazo inicial, el conjunto dirigido por Simone Inzaghi logró imponer su jerarquía técnica para sellar un triunfo por 2-1 que lo deposita directamente en la ronda de los cuatro mejores equipos del torneo.
El dominio francés marca la diferencia en Monza
La dinámica del encuentro estuvo marcada por la efectividad de la dupla francesa del Inter. El primer golpe llegó en el minuto 35, cuando Ange-Yoan Bonny aprovechó un centro preciso para conectar un cabezazo a bocajarro que dejó sin opciones al guardameta rival. Este tanto desarticuló la estrategia defensiva del Torino, que hasta ese momento había logrado contener las internadas locales.
Al inicio de la segunda mitad, la presión nerazzurra no disminuyó. Andy Diouf aumentó la cuenta tras una jugada colectiva que reflejó la fluidez ofensiva del equipo milanista. Con el 2-0 en el marcador, el Inter parecía tener el control absoluto, aunque el Torino vendió cara su derrota. El delantero croata Sandro Kulenovic devolvió la emoción al encuentro en el minuto 57 con un descuento que obligó al Inter a replegarse y mostrar solidez defensiva hasta el final.
Una sede alternativa por el sueño olímpico
Un detalle particular de este enfrentamiento fue el escenario. Debido a los preparativos y la logística de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, el mítico San Siro no estuvo disponible, trasladando la acción al Estadio U-Power de Monza. A pesar del cambio de recinto, la afición interista se hizo sentir, impulsando a un equipo que busca desesperadamente su décimo trofeo de copa, algo que no consigue desde la temporada 2022-23.
Para el Torino, esta derrota prolonga una sequía histórica en la competición. El club granata no levanta el trofeo desde 1993 y, pese a la combatividad mostrada en la segunda parte, no pudo romper el muro defensivo de un Inter que aprendió de los errores del pasado reciente.
El camino hacia la gran final de Roma
El recuerdo de la edición anterior todavía genera una espina clavada en la plantilla interista. El año pasado, el cuadro negriazul fue eliminado en semifinales por su eterno rival, el AC Milan, con un global de 3-1. En esta ocasión, el Inter espera evitar fantasmas del pasado y aguarda por su próximo oponente, que saldrá del choque entre el Napoli y el sorprendente Como.
El cuadro de las semifinales se completará en los próximos días con duelos de alto calibre. El Atalanta se medirá ante la Juventus, mientras que la Lazio visitará al actual campeón, el Bologna. Con la victoria de hoy, el Inter envía un mensaje claro a sus competidores: la ambición por el doblete nacional sigue intacta.
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