
El nuevo jefe del Gobierno neerlandés reveló que enfrenta amenazas diarias por su orientación sexual y defendió su decisión de visibilizar su vida privada para «poner un espejo» ante el acoso que sufren las minorías en el país.
En su primera comparecencia oficial ante los medios tras asumir el cargo, el primer ministro Rob Jetten abordó de manera frontal el impacto de la homofobia en su carrera y en la sociedad actual. El líder liberal progresista, de 36 años, denunció que el odio digital y las agresiones verbales se han convertido en una constante en su vida pública, revelando que lidia con amenazas y ataques sistemáticos desde hace una década.
Jetten, quien hizo historia el pasado lunes 23 de febrero al convertirse en el primer jefe de Gobierno abiertamente homosexual en la historia de Países Bajos, aseguró que su estrategia frente al acoso no es el silencio ni la huida, sino la visibilidad estratégica.
El peso de la visibilidad en la era digital
La rueda de prensa posterior al consejo de ministros se centró, en parte, en la gestión de su imagen pública. El mandatario explicó que el uso de sus redes sociales, donde ocasionalmente comparte aspectos de su relación con el atleta argentino Nicolás Keenan, busca combatir la presión que sienten las minorías para ocultarse.
“En Países Bajos parece haberse normalizado atacar a alguien por su orientación sexual. Mi piel ya es lo bastante gruesa, pero sé que hay muchas otras personas que sí sufren realmente”, lamentó el primer ministro.
Un análisis publicado este viernes por el diario NRC respalda sus palabras: en los primeros días de su mandato, Jetten recibió más de 200 reacciones homófobas procedentes de casi 200 cuentas distintas, que incluyeron desde insultos y estereotipos hasta imágenes manipuladas con Inteligencia Artificial.
Equilibrio entre lo personal y la agenda de Estado
Pese a la crudeza de los ataques, Jetten enfatizó que su prioridad absoluta es la gestión gubernamental. El primer ministro fue claro al establecer los límites de su comunicación:
Foco político: Los ejes centrales de su mandato serán la vivienda, las pensiones y la política internacional.
Privacidad selectiva: Aunque compartirá momentos personales «de vez en cuando», aseguró que actúa con criterio para evitar que su vida íntima eclipse el debate político.
Representatividad: Subrayó que su objetivo es no dejarse «hacer pequeño» para que otros grupos discriminados por su religión o color de piel se sientan seguros siendo visibles.
Con estas declaraciones, Jetten marca un precedente en la política europea, integrando la defensa de los derechos civiles en el núcleo de su discurso oficial mientras intenta estabilizar una coalición de gobierno enfocada en los retos económicos y sociales de los Países Bajos.
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