
Héctor Rusthenford Guerrero Flores, cabecilla supremo de la organización criminal transnacional Tren de Aragua, cayó neutralizado en el estado Bolívar durante un asalto táctico coordinado entre el Comando Sur y las fuerzas de inteligencia venezolanas.
En un hito sin precedentes para la seguridad hemisférica, los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela confirmaron de manera simultánea la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, máximo líder de la megabanda transnacional Tren de Aragua. El peligroso capo criminal cayó abatido este viernes durante un despliegue militar de alta factura ejecutado en el estado Bolívar.
La primicia del operativo fue difundida por el presidente estadounidense, Donald Trump, a través de su plataforma digital Truth Social. El mandatario norteamericano precisó que la incursión fue liderada por unidades de élite del Comando Sur de los Estados Unidos.
“Bajo mi dirección, el Comando Sur de los Estados Unidos lanzó un enérgico ataque, rápido y letal para ejecutar con éxito a ‘Niño Guerrero’, el infame líder del Tren de Aragua, una de las organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta Tierra”, sentenció Trump, quien además calificó de “excelente” la sincronización lograda con las autoridades venezolanas para asestar este golpe.
Fuego cruzado y soporte tecnológico de vanguardia
Horas más tarde, el Ministerio de Comunicación e Información de Venezuela ratificó el deceso del delincuente mediante un comunicado oficial en la red social X. El informe gubernamental detalló que las comisiones tácticas sostuvieron intensos enfrentamientos armados contra los anillos de seguridad del Tren de Aragua replegados en la entidad minera.
“Durante el desarrollo de la operación se produjeron enfrentamientos con integrantes de estas estructuras criminales, en los que resultó neutralizado Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’”, confirmó el Ejecutivo nacional. La administración venezolana enfatizó que el éxito del asalto se debió al uso de herramientas tecnológicas especializadas y a un fluido intercambio de información de inteligencia militar entre el Pentágono y los organismos de seguridad locales.
El fin de una era de expansión criminal
Con la caída de Guerrero Flores concluye la búsqueda del criminal más rastreado de Suramérica. El sujeto permanecía en fuga desde septiembre de 2023, fecha en la que evadió la toma militar del Centro Penitenciario de Tocorón (Aragua), recinto que utilizaba como búnker y centro de operaciones internacional.
Bajo su mando, una banda carcelaria local mutó en un imperio delictivo con presencia activa en múltiples países de la región, controlando economías ilícitas como:
Extorsión transfronteriza y secuestros selectivos.
Redes de trata de personas y explotación sexual de migrantes.
Rutas de narcotráfico y tráfico de armamento pesado.
Debido al alcance de sus operaciones, el Departamento del Tesoro de EE. UU. había incluido en 2025 al «Niño Guerrero» y a su lugarteniente, Yohan José Romero (alias “Johan Petrica”), en su lista negra de sanciones financieras.
Tras la culminación del despliegue, el presidente Donald Trump vinculó este resultado con el blindaje de sus políticas migratorias y advirtió que su administración mantendrá una cacería implacable contra los remanentes de la organización. Por su parte, el Gobierno venezolano reafirmó que estas operaciones conjuntas continuarán ejecutándose de manera soberana en las zonas fronterizas para garantizar la paz y erradicar los refugios de la delincuencia organizada en el territorio nacional.
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