
Las autoridades de Barranquilla identificaron a Wilson Alexander Meléndez Marquina, de 21 años, como la víctima de un atroz crimen en el sector del arroyo El Salao.
El hallazgo de restos humanos en el municipio de Soledad, Atlántico, ha conmocionado a los residentes del área metropolitana de Barranquilla. Durante la mañana de este martes 3 de febrero, transeúntes que circulaban por las inmediaciones del arroyo El Salao, en el barrio Las Moras, alertaron a la Policía sobre la presencia de un cuerpo desmembrado. Tras la llegada de las unidades de criminalística y el inicio de las investigaciones pertinentes, la Policía Metropolitana de Barranquilla logró establecer la identidad de la víctima.
Identificación de la víctima y antecedentes
De acuerdo con el reporte oficial de la institución armada, el fallecido respondía al nombre de Wilson Alexander Meléndez Marquina. El joven, de 21 años de edad y nacionalidad venezolana, era conocido en el sector bajo el alias de «El Mono». La precisión en la identificación ha permitido a los investigadores de la Sijín y el CTI de la Fiscalía comenzar a rastrear sus últimos movimientos y el círculo social con el que interactuaba antes de su desaparición y posterior asesinato.
Contexto de seguridad en la zona
La zona donde fue abandonado el cuerpo es señalada por las autoridades como un punto de alta complejidad en materia de orden público. Los uniformados indicaron que el hallazgo se produjo en una zona de injerencia directa de la estructura criminal denominada «Los Pepes». Esta banda delincuencial mantiene una disputa territorial en varios sectores de Soledad y Barranquilla por el control de las rentas ilícitas y el microtráfico. No obstante, la Policía fue enfática al aclarar que, de momento, no se les puede atribuir formalmente la autoría del crimen hasta que las pruebas técnicas arrojen resultados concluyentes.
Avance de las investigaciones judiciales
Las pesquisas se centran ahora en determinar el lugar exacto donde se cometió el homicidio, puesto que se presume que el arroyo El Salao fue utilizado únicamente como lugar de disposición del cuerpo para dificultar la labor de las autoridades. El caso ha sido calificado como un hecho de violencia extrema, lo que ha encendido las alarmas sobre el recrudecimiento de los métodos utilizados por los grupos al margen de la ley en la región. Se espera que en las próximas horas se realicen operativos en los barrios aledaños para recolectar testimonios y grabaciones de cámaras de seguridad que permitan identificar a los responsables de este suceso.
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