
El fallecimiento de una madre en Las Clavellinas y dos asesinatos en El Cují generan alarma ciudadana y exigencias de seguridad.
La violencia desatada durante las últimas horas del pasado domingo 3 de mayo ha dejado un saldo trágico en distintos puntos de Barquisimeto, sumiendo a las comunidades del este y el norte en un estado de conmoción y vulnerabilidad. Tres familias larenses hoy lloran la pérdida de sus seres queridos en hechos que exigen la respuesta inmediata de los organismos de seguridad ante el incremento de la criminalidad en la entidad.
Tragedia en el este por una bala perdida
El suceso más desgarrador ocurrió en el sector Las Clavellinas del Ujano, al este de la ciudad. Lo que inició como una mañana de fe se transformó en tragedia cuando Yulimar Carolina Horta Alvarado, de 33 años, fue impactada por un proyectil. Horta caminaba junto a su hijo de 12 años hacia la parada de la Ruta 12 cuando un sujeto a bordo de una motocicleta, que realizaba maniobras peligrosas y disparos al aire, hirió mortalmente a la mujer.
La víctima recibió un impacto en el tórax y se desplomó ante la mirada de su pequeño hijo, cuyos gritos de auxilio marcaron el dolor de toda la barriada. Pese a los intentos por socorrerla, la mujer falleció, dejando a un menor en la orfandad. La comunidad exige a las autoridades «mano dura» contra quienes portan armas de fuego y circulan impunemente por las zonas populares de la parroquia Santa Rosa.
Madrugada violenta en el sector Carorita Abajo
Hacia el norte de Barquisimeto, la parroquia El Cují también fue escenario de la criminalidad. Alrededor de las 2:00 a.m. del domingo, fue hallado en el pavimento el cuerpo sin vida de Giovanni Cadevilla en el sector Carorita Abajo. Vecinos de la zona alertaron a los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana tras escuchar múltiples detonaciones de armas de fuego que rompieron el silencio de la madrugada.
Minutos después, comisiones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas realizaron el levantamiento del cadáver para iniciar las experticias de rigor. Hasta el momento, el móvil del crimen permanece bajo averiguación por parte de los detectives, mientras los habitantes del norte claman por un incremento urgente en el patrullaje nocturno para frenar los constantes hechos delictivos que azotan a la población.
Homicidio en el valle y presunta implicación oficial
Pocas horas después, a las 7:00 a.m., se reportó el ingreso a la morgue del Hospital Central Universitario Antonio María Pineda de una tercera víctima identificada como Luis José Castañeda Amaro, de 34 años. Según versiones preliminares, Castañeda se encontraba compartiendo con familiares frente al estadio de Carorita Abajo, cerca de las 3:30 a.m., cuando un sujeto descendió de un vehículo y, sin mediar palabras, le disparó mortalmente en plena vía pública.
De manera extraoficial, ha trascendido que el agresor podría ser un funcionario activo de un cuerpo de seguridad del estado. Este detalle está siendo investigado con cautela por la justicia para determinar las responsabilidades penales del caso. La sociedad barquisimetana se mantiene en alerta ante estos hechos que empañan la tranquilidad ciudadana y demandan justicia inmediata para las víctimas de esta jornada sangrienta.
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