
El concejal Daniel Ponne alerta sobre daños irreparables al patrimonio del estado Zulia tras la demolición de nichos que albergaban restos de próceres de la Batalla Naval del Lago en el camposanto El Cuadrado.
Un acto que combina la falta de respeto hacia los difuntos con un golpe directo a la identidad zuliana ha encendido las alarmas en Maracaibo. Lo que debería ser un espacio de eterno descanso y memoria histórica, el cementerio El Cuadrado, se ha convertido en el escenario de una demolición injustificada. Según denuncias recientes, se han destruido estructuras y sitios donde reposaban los restos de protagonistas de la Batalla Naval del Lago, sin aplicar protocolos de preservación ni considerar el valor patrimonial de las edificaciones.
Un ataque deliberado contra el patrimonio histórico regional
El concejal Daniel Ponne calificó este suceso como un acto vandálico reprochable y desconsiderado. Durante una entrevista, el edil aseguró que esta acción atenta contra el acervo del estado Zulia y de Maracaibo. Por tratarse de un recinto donde han descansado por décadas hombres y mujeres fundamentales en la construcción de la nacionalidad, la intervención agresiva sobre el terreno no tiene justificación administrativa ni técnica que la sustente.
Para el legislador municipal, no existe duda de que la orden de destruir una extensión tan amplia del cementerio se ejecutó con pleno conocimiento de causa. Ponne sostiene la firme presunción de que los responsables sabían exactamente qué estructuras estaban derribando. Aunque los restos antiguos ya no cuenten con familiares directos que reclamen por su integridad, el valor histórico de los mismos pertenece a la ciudadanía y a la cronología del país.
Ausencia de protocolos y sospechas de extracción ilícita
La gravedad del asunto trasciende la simple demolición de paredes y lápidas. El edil marabino cuestionó públicamente quién responderá por este daño, enfatizando que no se trata de un simple descuido en la gestión del cementerio, sino de una agresión directa a la dignidad de los difuntos. El cementerio El Cuadrado funciona como un baluarte que requiere una protección especial por las piezas que alberga, algunas provenientes de los antiguos cementerios de Santa Lucía, Colonial y de los Ingleses.
Entre las estructuras afectadas se encuentran restos que datan de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Ponne señaló que la evidencia física muestra una destrucción patrimonial y profanación evidente. Además, existe la preocupante sospecha de que estos movimientos de tierra y aperturas de nichos hayan tenido como objetivo secundario la extracción ilícita de objetos de valor y metales preciosos que, según la tradición de la época, solían acompañar a los restos.
Violación de leyes y pérdida de la memoria colectiva
El cementerio El Cuadrado es considerado un museo a cielo abierto para los estudiosos de la historia zuliana. La desaparición de estas áreas representa una pérdida irreparable para el registro histórico, violando no solo las leyes de Protección al Patrimonio Cultural, sino también las normativas sanitarias vigentes sobre el manejo y traslado de restos humanos. El daño es profundo, pues afecta a héroes de la Independencia cuyos legados han sido ignorados por la actual administración del camposanto.
Finalmente, el concejal instó a las autoridades competentes a iniciar una investigación exhaustiva que determine las responsabilidades de este atentado contra la memoria marabina. La protección de estos espacios es vital para que las futuras generaciones comprendan su pasado, un pasado que hoy yace entre escombros y olvido deliberado.
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