
El cofundador de Microsoft admite que su acercamiento al financiero buscaba recaudar fondos para la salud global, mientras Melinda French Gates expresa el impacto emocional de estos vínculos en su separación.
Bill Gates, una de las figuras más influyentes de la filantropía contemporánea, ha vuelto a abordar públicamente uno de los capítulos más controvertidos de su trayectoria personal y profesional: su relación con Jeffrey Epstein. En una serie de declaraciones recientes, el magnate estadounidense calificó de «insensata» la decisión de mantener reuniones con el fallecido financiero, reconociendo que el impacto reputacional y personal ha sido profundo. Según Gates, el objetivo primordial de estos encuentros era exclusivamente la exploración de nuevas vías de financiación para proyectos de salud global a través de su fundación, una meta que, a su juicio, no justifica el vínculo establecido.
Un error estratégico con consecuencias personales
El filántropo ha sido enfático al describir estos acercamientos como un «callejón sin salida» en su búsqueda de recursos para combatir enfermedades en países en desarrollo. «Lo he dicho muchas veces y lo repito: fue un error», señaló Gates, quien busca cerrar un ciclo de especulaciones que ha persistido desde que se hicieron públicos los primeros registros de sus visitas a la residencia de Epstein. A pesar de que Gates sostiene que nunca existió una relación de amistad o negocios directos, la admisión de su falta de juicio subraya la fragilidad de la ética en las altas esferas del poder cuando se busca un bien mayor.
El impacto en el entorno familiar de Gates
La controversia no solo ha afectado la imagen pública de Bill Gates, sino que ha tenido repercusiones directas en su vida privada. Melinda French Gates, su exesposa y socia en la Fundación Bill y Melinda Gates, ha manifestado que este tema fue un factor determinante y doloroso durante su matrimonio. En declaraciones previas, Melinda dejó entrever que los vínculos de su exmarido con Epstein le generaban una profunda inquietud, señalando que aún quedan aspectos que requieren una explicación más exhaustiva por parte del empresario para sanar las heridas del pasado.
Repercusiones globales tras la desclasificación de archivos
El caso de Epstein continúa siendo un foco de atención mediática tras la publicación de documentos judiciales que vinculan a múltiples personalidades de la política, la ciencia y el entretenimiento con el financiero. Este escenario ha reavivado el debate sobre la responsabilidad ética de las figuras públicas al seleccionar sus alianzas. Para Gates, la lección parece ser clara: la transparencia y el rigor en las asociaciones son tan críticos como los objetivos filantrópicos que se persiguen. Mientras la opinión pública procesa estas disculpas, el magnate intenta redirigir la atención hacia sus compromisos climáticos y de erradicación de polio.
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