
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvieron un encuentro bilateral en Barranquilla para definir la hoja de ruta en seguridad regional e integración fronteriza.
Garantía de estabilidad en la frontera compartida
Durante la comparecencia conjunta, De la Espriella afirmó que su administración participará activamente en las iniciativas destinadas a asegurar la estabilidad regional. El mandatario subrayó la importancia de profundizar la cooperación en materia de seguridad, control migratorio y resguardo de la frontera con Venezuela, un límite territorial que supera los 2.000 kilómetros.
El jefe de Estado colombiano remarcó que los acontecimientos en el país vecino impactan de forma directa a Colombia en áreas clave como el narcotráfico, el contrabando, la actividad de organizaciones armadas y el sector energético. Ante este escenario, reiteró que la prioridad de Bogotá es aportar a la construcción de institucionalidad y seguridad para mitigar cualquier riesgo en la zona limítrofe.
Alianza estratégica y acuerdos bilaterales
La declaración conjunta formalizó el inicio de una nueva etapa de cooperación entre Washington y Bogotá. Durante la jornada, las delegaciones de ambos países concretaron la firma de memorandos de entendimiento en materia de desarrollo de energía atómica para uso civil y el aseguramiento del suministro de tierras raras.
Este encuentro marca la primera parada de la gira oficial de tres días de Marco Rubio por la región, la cual continuará en Quito y culminará en Lima. El despliegue diplomático reafirma el interés de la administración estadounidense en fortalecer alianzas estratégicas con los gobiernos andinos.
Giro en la política exterior con Caracas
La posición asumida por De la Espriella confirma la línea trazada al inicio de su gestión de no mantener interlocución directa con las autoridades venezolanas. Toda la coordinación política y operativa relativa a esa nación se canaliza directamente a través de las instituciones de Estados Unidos.
Esta estrategia bilateral se consolida tras los cambios políticos recientes en Caracas, donde Delcy Rodríguez asumió la presidencia encargada del Ejecutivo a comienzos de año. Con este enfoque, Bogotá busca mantener una posición uniforme alineada con las decisiones de Washington frente al panorama político y fronterizo regional.
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