
Equipos de rescate emplean tecnología térmica en túneles hidroeléctricos tras dos semanas de devastadoras inundaciones.
Casi dos semanas después de que una letal riada sepultara poblaciones e infraestructuras a lo largo de los ríos Bhote Koshi y Trishuli, la esperanza de hallar vida no se ha extinguido por completo. Bajo tierra, en las entrañas de los proyectos hidroeléctricos afectados, se desarrolla actualmente una de las operaciones de rescate más complejas del país. Los equipos de emergencia mantienen desplegados sus esfuerzos concentrándose en la localización de 121 personas que continúan desaparecidas tras la catástrofe.
Avanza el rescate en la central de Rasuwagadhi
Las labores en el sector de Rasuwagadhi han registrado progresos significativos en las últimas horas. Efectivos militares en coordinación con trabajadores del proyecto lograron abrirse paso a través del lodo y los escombros hasta alcanzar la casa de máquinas y el puesto de control principal. Sin embargo, el acceso al resto de las galerías subterráneas sigue presentando un desafío extremo debido a la acumulación de sedimento denso y al riesgo persistente de colapsos estructurales.
Uso de tecnología avanzada para detectar signos vitales
Para optimizar las tareas en zonas de visibilidad nula, los rescatistas han comenzado a utilizar cámaras térmicas especializadas. Estos dispositivos permiten rastrear el interior de las cavidades cavadas por el agua y evaluar la presencia de calor corporal a través de las grietas. La estrategia busca identificar bolsas de aire donde las víctimas hayan podido refugiarse durante la avenida de agua, un factor crítico que mantiene abiertas las probabilidades de rescate.
Compromiso de mantener las operaciones sin interrupción
Las autoridades del sector hidroeléctrico han reafirmado su determinación de no abandonar las tareas de desescombro. Basnet aseguró que los equipos de rescate continuarán trabajando incansablemente dentro de la red de túneles hasta lograr abrirse paso por completo hacia las zonas no exploradas, salvo que el Gobierno central ordene lo contrario por motivos de seguridad.
La rigurosidad técnica y el despliegue de personal especializado siguen siendo el eje central para resolver la situación de los trabajadores e ingenieros atrapados. Aunque el tiempo transcurrido juega en contra, la estructura sólida de las galerías profundas mantiene viva la expectativa de rescatar supervivientes en este desastre natural.
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