
La escalada bélica en el estrecho de Ormuz genera una volatilidad histórica en los mercados energéticos, impulsando el crudo a niveles no vistos en años.
El mercado energético global atraviesa una de sus jornadas más convulsas en la historia reciente. El precio del barril de petróleo brent, el de referencia en Europa, se ha disparado más del 17 % este lunes, situándose en los 109 dólares por barril. Esta cifra representa los niveles máximos alcanzados desde julio de 2022, impulsada directamente por el pánico al desabastecimiento tras el estallido del conflicto bélico en Oriente Medio.
Una mañana de volatilidad extrema en los mercados
La jornada comenzó con una agitación sin precedentes. A las 7.30 horas de este lunes, el precio del brent cotizaba en los 109,62 dólares tras registrar un incremento del 17,53 %, según los datos proporcionados por Bloomberg. Sin embargo, este repunte fue solo la estabilización de un pico mucho más agresivo ocurrido durante la madrugada.
Poco después de las 3.00 horas, el brent llegó a experimentar una subida superior al 28 %, alcanzando un techo provisional de 119,50 dólares. Esta reacción inicial refleja la extrema sensibilidad de los inversores ante la incertidumbre en una de las regiones productoras más importantes del planeta. El mercado ya venía de una tendencia alcista; el pasado viernes, el brent para entrega en mayo cerró con una subida superior al 8 %, rozando los 93 dólares.
El impacto del conflicto en el suministro global
El factor determinante de esta crisis es el enfrentamiento armado que involucra a Estados Unidos e Israel contra Irán. Desde el inicio de las hostilidades el sábado 28 de febrero, el precio del crudo acumula una revalorización superior al 40 %. La comunidad internacional observa con preocupación cómo el conflicto afecta directamente al estrecho de Ormuz.
Este paso marítimo es considerado la arteria principal del comercio energético mundial. Se estima que por sus aguas circula en torno al 20 % del petróleo consumido globalmente. Cualquier bloqueo o amenaza directa a la navegación en esta zona supone un riesgo sistémico para las economías occidentales, que dependen de la fluidez de estos suministros para mantener la estabilidad de sus precios internos.
Reacción del petróleo en el mercado estadounidense
La crisis no se limita al mercado europeo. El petróleo intermedio de Texas, conocido por sus siglas WTI, también ha registrado un avance significativo. Antes de la apertura oficial del mercado en Estados Unidos, el WTI mostraba un incremento del 15,14 %, situando el precio del barril en los 104,86 dólares.
Esta sincronía entre los indicadores internacionales confirma que la crisis es de carácter global. Los analistas advierten que, de prolongarse el conflicto, la presión inflacionaria sobre los combustibles y la energía podría obligar a los bancos centrales a revisar sus políticas monetarias. Mientras la situación militar en Irán no de señales de desescalada, se espera que la volatilidad siga siendo la nota dominante en las sesiones de cotización restantes de la semana.
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